Arturo Montes Sánchez (1958-1969)

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Don Arturo Montes con sus músicos en la puerta de la sociedad.

Don Arturo Montes con sus músicos en la puerta de la sociedad. (Archivo: AMP)


El día 6 de enero de 1958 tomó posesión el nuevo director, el saguntino Arturo Montes Sánchez, a quien también se le otorgaron las funciones de profesor y miembro del Tribunal Examinador. Según palabras de su amigo Bernardo Coves, "Arturo era un personaje original y bohemio, poseedor de grandes dotes musicales". Inició sus estudios musicales con Vicente Tomás Ridaura por lo que conocía bien la sociedad antes de dirigir su banda de música. Con posterioridad estudió en el Conservatorio de Valencia. Me cuenta Bernardo que "en cierta ocasión le ofrecieron la batuta en Catarroja durante un ensayo de La Artesana, dirigida por Salvador Chuliá, y, sin partitura, dirigió magistralmente un Oberón de Weber".

Fue maestro municipal de Música en varios colegios del Marítimo. En el colegio Les Arenes, llamado antes Enrique Terrasa, formó un coro infantil con el que gañó un primer premio en un concurso organizado por la Sociedad Coral El Micalet. Dirigió diferentes bandas: San Antonio de Requena, Godelleta, Monteolivete, Yátova, Aldaya, la Nueva de Xàtiva, Ateneo Musical de Cullera, Sedaví, La Lira Sagustina y la de Alginet. Con la Agrupación Musical de Sedaví obtuvo el premio de dirección en el certamen de Valencia de 1867. Don Arturo, como gustaba se le llamase, fue director de la Agrupación Musical de Pulso y Púa de la Rondalla Escalante, del Distrito Marítimo, compuesta por 65 músicos. Con ella obtuvo cinco primeros puestos y el premio a la mejor dirección. Dirigió varias agrupaciones corales así como las partituras de la grabación del Maestro Rodrigo para las representaciones de La Destrucción de Sagunto y Sonnica la Cortesana. También fue director de la banda juvenil de la Federación Regional de Sociedades Musicales. Murió en Valencia en agosto de 1988. El Ateneo Marítimo organizó un concierto en homenaje póstumo el cuatro de diciembre del mismo año. (Las Provincias, 06-12-1988).

De los comentarios y escritos sobre el director se desprende que fue una persona muy competente y querida. Puso gran empeño en el buen funcionamiento de la Escuela. Diversificó la enseñanza con la creación de las aulas de guitarra y baile para lo cual precisó cuatro profesores, incluyendo el profesor de baile.

De la mano del director vino el nuevo presidente Juan Miguel Olcina Bertomeu, persona muy entendida de la que hemos hecho mención en el capítulo anterior. Juan Miguel Olcina supo sostener la Sociedad en momentos difíciles. Contó con eficaces colaboradores, pero entre todos cabe destacar a José Pellús Aliaga, verdadero aficionado que se entregó totalmente en el cumplimiento de los fines del Ateneo. La nueva directiva supo dinamizar la Sociedad incorporándose nuevos socios y aumentando el número de educandos atraídos por el trabajo bien hecho de Arturo Montes. Bajo la presidencia de Olcina se realizó alguna pequeña reforma en el local, se adquirió un archivo para las obras y se compraron uniformes e instrumentos. La primera directiva del Sr. Olcina estaba compuesta por: Antonio Blanch Paredes como vicepresidente; Antonio Pérez Gallardo, Secretario; Vicente Puig Giménez, Vicesecretario; Adolfo Bordera Mataix, Tesorero; Vicente Ibáñez Cubells, Contador; José Alcaraz Sánchez, archivero; Francisco Tarín Méndez, José Pellús Aliaga, José Ridaura Olmos y Bernabé Micó Cano de vocales.

El director, por su parte, compartía dirección con la Agrupación Musical Santa Cecilia de Sedaví y con la Rondalla Escalante, por lo que eran habituales las relaciones entre estas sociedades, con invitaciones recíprocas y actuaciones conjuntas.

La Rondalla Escalante fue obra también de Arturo Montes. Arturo logró recomponer la rondalla del Patronato Musical que había ido perdiendo actividad con el paso del tiempo. Sabemos que después de la guerra, hacia 1942 se trasladó al bar el Polp y de allí a la Sociedad Escalante de la que adoptaría su nueva denominación tras las nuevas incorporaciones. Como antaño volvieron a compartir local con la banda de música.

Hecha esta aclaración sobre la Rondalla Escalante nos referimos a la Semana Santa de 1958 donde se presentó la Hermandad Escolar y se bendijo el nuevo trono-anda de la Virgen de los Dolores pertenecientes a la parroquia del Rosario. En la Semana Santa se contrataban preferentemente bandas de cornetas y tambores aunque era fija la participación de las dos bandas del distrito.

El 4 de mayo de 1958 consta en acta la manifestación de duelo hacia la familia de Antonio Bellmont, presidente de la Hermandad de la Santa Faz y antiguo presidente del Ateneo.

De nuevo volvía a registrarse en el Distrito un movimiento encaminado a elevar el nivel cultural. Buena muestra de ello fue la gran asamblea pública que tuvo lugar en el teatro La Marina, con el fin de fundar el Ateneo Marítimo, proyecto que se materializó cuatro años más tarde. (Las Provincias, 7 y 18 de mayo de 1958).

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