El Coro Cambra Musical se desliga del Ateneo

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El coro Cambra Muscal el día del concierto homenaje a Llácer Pla.

El coro Cambra Muscal el día del concierto homenaje a Llácer Pla. (Archivo: AMP)


Puertas adentro continuaba enquistado el problema entre los componentes de la banda y de la coral. A principios de 1993 se renovó la junta directiva en un infructuoso intento de coalición entre representantes de la banda y del coro. El presidente, Bernardo Chornet Martínez contó con este equipo: vicepresidente, Joaquín Martínez Planells; tesorero, Joaquín Domingo Rams; vicetesorero, Manuel Tormos Gozalvo; secretario, Julián Monerris Castelló; vicesecretario, Julián Herrero Martínez; mantenimiento; Pedro Viso Hernández; contador, Luis Carrasco Romeral; delegado escuela; Vicente Maltes Blasco; relaciones públicas; José Aledón Esbrí; lotería, Claudio Hernández Ruiz; delegado banda; César L. Martínez Pérez; delegada Coro Cambra; Azucena Navarro Balaguer; delegada Coro Infantil; Carolina Furió i Cortina; archivero banda; Francisco Llorca Maria; archiveros coro, Juan José Bosch Gosálvez y Carmen Requena Pitarch; vocal de honor: Antonio Chelós Marcos. Formaban parte como asesores el director y ajustador de la banda: Isidro Coll Ballesteros y Víctor Martínez respectivamente y los directores y ajustadores de los coros: José R. Gil Tárrega, Lourdes Sorolla i Josepa Roca y José Picón Monzón y Lourdes Sorolla.

Más de medio año se había tardado en elaborar los Estatutos siendo aprobados en la Asamblea General de Socios celebrada el día 20 de febrero de 1993, con 29 votos a favor y 27 en contra. Esta votación mostró la división existente entre los dos colectivos más importantes de la Sociedad. El empate técnico acabó con la idea del presidente de conseguir una Sociedad plural donde cupiese todo tipo de música. Al final, la situación se saldó con la dimisión del presidente y la celebración de una nueva Asamblea General el 18 de septiembre de 1993 celebrada en la Junta Municipal del Marítimo, saliendo elegido Joaquín Martínez Planells. Los componentes de esta nueva junta directiva eran músicos o padres de educandos. Estos eran sus nombres y sus responsabilidades: secretario: Julián Monerris Castelló; Vicepresidente Económico; Manuel Tormos Gonzalvo, contador, Joaquín Domingo Rams; tesoreros, Luis Carrasco Romeral y Francisco Tudón Bordería; lotería; Miguel Sánchez García y José F. Cuadrado García; vicepresidente socio-cultural, Julián Herrero Martínez: relaciones públicas, José Martorell Damiá; delegado escuelas, Vicente Maltes: mantenimiento, Ricardo Matarredona Richart; archiveros; Francisco Llorca María y Vicente Sentamans Pérez; vocalía conciertos, Francisco Escudero Mateo, Miguel Ángel Sáiz Romero y Miguel Martínez Hernández; utilleros, Héctor Herrero Canet y César Lázaro Martínez Pérez; ajustador, Víctor Martínez Soriano; vocal de honor, Antonio Chelós Marco.

A pesar del contratiempo, se atendieron los compromisos adquiridos: el concierto de octubre correspondiente a la II Semana Cultural Fallera del Marítimo, el homenaje del Coro Cambra a Francisco Llácer Pla, los actos a Santa Cecilia y el Concierto de incorporación de los nuevos músicos celebrado en Navidad.

La ruptura tuvo sin lugar a dudas un trasfondo económico. La política de los organismos oficiales favorecía económicamente a las bandas con subvenciones de la Diputación y del Ayuntamiento. Las corales apenas recibían subvención alguna. Un sector de músicos de la banda no aceptaba el reparto del presupuesto con el coro, por otra parte, poco integrado en la Sociedad. Esto, unido a los problemas de organización en caso de coincidencia de actos o ensayos fue el detonante de la crisis.

La disgregación afectó a la Escuela de Música. Había alumnos que se matriculaban por pertenecer al coro y, lógicamente, causaron baja en la Sociedad, al no formar ya parte de ésta el Coro Cambra Musical. Desde siempre la Escuela de Música ha estado ligada a la banda, pero los nuevos tiempos y las nuevas disciplinas como piano, guitarra o canto coral la hacían cada vez más autónoma.

Volvamos a la actividad musical del Ateneo, ahora centrada en la banda y en los grupos instrumentales. En marzo de 1993 tuvo lugar la extraordinaria Gala de Exaltación de las Falleras Mayores del Distrito Marítimo. Se llenó el Palau de la Música en la brillante ceremonia que congregó a todas las comisiones del Distrito y a las bandas: Ateneo Musical del Puerto, Unión Musical de Pescadores, Poblados Marítimos y Santa Cecilia de El Grao.