Certamen de Valencia de 1999

« · Isidro Coll Ballesteros (1997-2006) · »


Certamen Internacional de Bandas de Música ciudad de Valencia.

Certamen Internacional de Bandas de Música Ciudad de Valencia. (Archivo: AMP.)

Utilizando términos financieros podríamos decir de 1999 que se recogieron beneficios. Tras años de trabajo y preparación se consiguió el Primer premio con Mención de Honor en la Sección Primera del Certamen Internacional de Bandas de Música ciudad de Valencia. Se editó un doble CD en el que se recopilaron las actuaciones de los certámenes de los últimos años. El CD llevaba en su portada el escudo de la Sociedad, una acuarela dedicada y donada al Ateneo por Ernesto Furió con la siguiente inscripción: Sociedad Ateneo Musical del Puerto. Su música en el Certamen Internacional Ciudad de Valencia Años 1990-1992-1995-1999. Colaboró la Autoridad Portuaria de Valencia.

El certamen de Valencia de 1999 merece dedicación especial. Era el último año del siglo y por lo tanto la última oportunidad. El Patronato terminó el siglo XIX con grandes éxitos musicales en lo que se llamaba el Gran Festival y, ahora, el Ateneo quería terminar el siglo XX de igual modo: triunfando.

Había ambiente de certamen. Se palpaba por la disposición de los músicos, por el empeño del director y por una economía saneada. Con estas premisas se iniciaron una serie de ensayos compaginados con conciertos y fines de semana de trabajo. Se precisó la colaboración de profesionales de la música, consiguiendo esta ayuda de José Onofre Díez Monzó, antiguo director del Ateneo y del profesor de trompeta, señor Campos cuya ayuda fue incuestionable. El director adaptó papeles para los músicos menos preparados y exigió calidad a los más aventajados. Se hicieron grabaciones previas, se ensayó con escrupulosidad.

Durante los primeros meses del año se dedicó todo el esfuerzo a la obra libre, la Sinfonía nº 3 de Alfred Reed. Se ensayaba sin calefacción en los locales de la calle Francesc Baldomar, con temperaturas gélidas que imponían ensayar con abrigo y bufanda. Tras conocerse la obra obligada, La Cabaña, de Teodoro Aparicio Barberán, se dedicó toda la atención a ésta. En mayo y junio se alternaban los ensayos en la calle y en el interior para adaptarse a nuevas acústicas. Días previos al certamen los músicos se trasladaron a Monserrat donde se dedicó un día a ensayos parciales y generales, concluyendo con un concierto en la Plaza de la Iglesia. Todo parecía estar bien atado. Y así fue: Mención de Honor y segundo mejor clasificado de todas las categorías. Como reconocimiento a los músicos y al director se expuso en el local social una colección de fotografías de ese acontecimiento tan importante para el Ateneo.

Esto en cuanto éxitos, detrás quedaban los malos recuerdos de tantos ensayos en condiciones adversas por el frío durante el invierno y por el calor en los meses de junio y julio. El local de la calle Francesc Baldomar era espacioso pero con la misma estructura de cuando fue almacén.

Con la nueva temporada de ensayos, en septiembre, surgieron los primeros descontentos entre los músicos reacios a pasar otro invierno como el anterior. Urgía poner remedio, acondicionarlo mínimamente. El presidente siguió con su plan: ni un duro para reformas. Admitió, eso sí, la compra de estufas y un cañón de calor. En el fondo de la cuestión planeaba la incertidumbre por el Plan de Reformas de El Cabañal.

Los músicos no entendían el proceder de la junta directiva y menos los que habían adelantado 125.000 pesetas para realizar obras. Por eso surgieron los primeros descontentos. Empezaron a pedir el dinero anticipado a la Sociedad. Primero lo hizo Pedro Viso, después sería César Lázaro y por último Julián Herrero; tres músicos de los que nadie pone en duda su entrega a la Sociedad.

La Escuela de Música, que había ocupado el espacio dejado por la banda, seguía con su crecimiento. Se matricularon 160 alumnos para los que se precisó de 19 profesores. Se impartían diez especialidades: viento-madera, viento-metal, piano, violonchelo, violín, guitarra, coral, lenguaje musical, iniciación musical, conjunto instrumental y percusión.

La banda de música proseguía su programa de actuaciones. El 26 de septiembre en el Festival de Bandas de Música de Almoracid del Marquesado (Cuenca) junto con la banda anfitriona creada y dirigida por Luis Carrasco Romeral.

El 2 de octubre la Asociación de Amigos de las Fiestas contó con los músicos para el concierto homenaje a las Fiestas de la Magdalena de Castellón. En el homenaje, celebrado en el Palau de la Música, participaron también la Agrupación Filarmónica Burrianense, la Sociedad Unión Musical de Pescadores y la Unión Musical Santa Cecilia de Castellar-Oliveral.

El VI Festival de Bandas del Marítimo se realizó en las Reales Atarazanas como era habitual en estos años. Asistió Francisco Lledó, presidente de la Junta Municipal del Marítimo, el cual anunció la restauración de El Musical y el compromiso de cederlo para celebrar estos festivales en los años venideros.

El último acto de 1999 fue el concierto de Navidad realizado en Francesc Baldomar. Lo vamos a calificar de importante por tres razones: se hizo coincidir con la incorporación de los nuevos miembros de la banda de música, se estrenaron tres pasodobles compuestos por los músicos: Alejandro Oliver, Pedro José Viso y Dídac Bosch y se homenajeó al músico Rafael Carrasco Romeral por sus 40 años de permanencia en la banda.


Partición de músicos en el carnaval de un colegio.

Partición de músicos en el carnaval de un colegio. (Archivo:OMB


Empezó el milenio con los carnavales patrocinados por la Junta Municipal del Marítimo y promovidos por los colegios de la zona. Con referencia al ámbito social se estrenó el año con el proyecto de un viaje a París para músicos y familiares. Para los directivos empezaba el año con las obligaciones inherentes a sus cargos: asistencia a las reuniones de la Coordinadora, de la Junta Municipal del Marítimo, de la Federación de Sociedades Musicales y del Puerto Autónomo. En ellas se programaban las actividades por las cuales se recibían subvenciones. Concretamente este año se ingresaron 100.000 pesetas de la Federación; 250.000 de la Junta Municipal y 1.000.000 del Puerto.

Hemos mencionado que la banda de música ensayaba en el nuevo local. La Escuela de Música, que permaneció en la calle Rosario, necesitaba más aulas. Urgía buscar más espacios por la masificación de los primeros cursos. Algunos padres de educandos se quejaban del estado en que se encontraban las aulas. Otros, no matriculaban a sus hijos cuando visitaban la sede. Ante la evidencia se buscaron soluciones. Se visitaron dos bajos comerciales en la calle José Benlliure, otro en la Plaza Calabuig, otro en la Travesía del Rosario y otro en Vicente Brull. Se desestimaron todos por el alto coste de alquiler y el estado en que se encontraban. Ante esta situación Javier Edo inició conversaciones con el colegio del Rosario. Éstas tuvieron sus frutos cediendo cuatro aulas.


Acampadas Musicales promovidas por la Escuela del Ateneo.

Acampadas Musicales promovidas por la Escuela del Ateneo. (Archivo: AMP)


La gestión de la Escuela era cada día más compleja. La dedicación altruista de algunos socios como Antonio Chelós, Luis Carrasco o Manuel Tormos era insuficiente para atender la gestión económica, horarios, profesorado, etc. La Escuela programaba actividades extraescolares como acampadas, asistencia al cine, paseos en bicicleta por el cauce viejo del Turia... Por todo ello se decidió contratar a una persona para llevar la administración. El cargo lo ocupó Manuel Tormos. La banda, por su parte, nombró a Pedro José Viso Roger como ajustador para que se hiciera cargo de los contratos.

Continuaron un año más los ciclos de conciertos en la pérgola del Puerto, en los jardines de Valencia, los festivales de bandas de la Coordinadora, la parada mora del Marítimo, el concierto del día de la Música Valenciana, el Concierto ``Retrobem la Nostra Música'' ahora denominado ``Campanya de Música de Banda, Corals i Orquestres'' y las audiciones de los alumnos de la Escuela por citar las actuaciones típicas en estos años. La novedad vendría de la Coordinadora que organizó cursos musicales para sus asociados los cuales fueron muy bien aceptados por los precios y la calidad del profesorado. Se repitió la acampada musical para la cual se adquirieron camisetas estampadas. El coste total de la actividad ascendió a 216.000 pesetas.

Puntualizaremos algunas actuaciones. El día 3 de marzo se ofreció una actuación en el salón de actos del Ateneo Mercantil de Valencia, dentro del homenaje organizado en honor al grabador Vicente Añón. Las hijas del homenajeado obsequiaron a la Sociedad con el libro Valencia y sus Canciones Populares, facsímil reproducido en la Industria Gráfica Añón, en 1977.

Días después la prensa anunciaba que el local propiedad del Ateneo se excluía de las expropiaciones. Coincidía esta buena nueva con el primer boceto de lo que sería el futuro Musical.

El Grupo de clarinetes Cantábile en Almoracid del Marquesado.

El Grupo de clarinetes Cantábile en Almoracid del Marquesado.
(Archivo:OMB


El 10 de marzo el Grupo de Clarinetes realizó un concierto en la iglesia del Rosario grabado por Francisco Llorca y emitido por Radio Luz. El grupo estaba formado por alumnos de clarinete de la Escuela. Lo dirigía Dídac Bosch, profesor y Jefe de Estudios. El conjunto tomó el nombre de ``Cantábile''. La relación de componentes queda recogido en la tabla [*].


Tabla: Primeros componentes del grupo de clarinetes Cantábile.
Esther Alcalá Laura Soriano
Marta Magdalena Mª Carmen Arador
Luis Maltes José Gallart
Jorge García Natalia Pérez
Óscar Monerris Rafael Navarro
Diego de María Ana Soriano
Amparo Navarrete Alex de María


Se decía que los alumnos del Grupo de Clarinetes dejaban de asistir al Conjunto Instrumental. El mismo director expuso en junta directiva esta circunstancia. Se analizaron los motivos y se estimó que los ensayos semanales, unido a los estudios en el Conservatorio y los estudios particulares de los componentes recargaban en exceso a los educandos, por lo que era factible ese supuesto.