Premio Amics d’Or de 2000

« · Isidro Coll Ballesteros (1997-2006) · »

La Asociación Cultural y deportiva "Amics del Marítim'·concedió al Ateneo el premio Amics d'Or de 2000 por la aportación en el ámbito cultural en el Distrito tras más de cien años de trabajo y dedicación en pro de la cultura musical de los vecinos del Marítimo. Distinción que honró al colectivo del Ateneo. Entre las actividades más importantes de la asociación "Amics del Marítim" se encuentra la organización de la travesía a nado del Puerto de Valencia, así como la entrega de los premios Amics d´Or. Además la asociación cuenta con un grupo de teatro, una escuela de voley bol y voley playa, escuela de pelota valenciana y una compañía de zarzuela. También se organizan actividades culturales y deportivas

Empezó 2001 celebrándose la reunión de la Coordinadora en el local social. En estas reuniones se distribuían las actuaciones de las sociedades musicales de Valencia por los barrios de la ciudad y los 6.000.000 de pesetas abonados por el Ayuntamiento, en base a una baremación elaborada por la misma Coordinadora.

Musicalmente se empezó el año con la cabalgata de Reyes el día 5 por la tarde. El 25, entrevista en el programa radiofónico Concierto en el dial 97.7 de FM. En febrero se amenizaron los carnavales escolares y se ofreció el concierto de Semana Santa con motivo del Pregón.

En la reunión de 27 de febrero el secretario leyó, a petición de Dídac Bosch, un escrito en el cual se anunciaba el concierto del Grupo Clarinetes para el 8 de marzo en el IES Sorolla. Los directivos presentes se quejaron de la poca comunicación con ese grupo, así como la independencia con la que se desenvolvían.

Al margen de este incidente que se volverá a repetir, la banda de música continuó un año más con los compromisos adquiridos en años anteriores. Es decir: la parada mora en marzo, los conciertos de la pérgola y los conciertos en parques de la ciudad. Este año en los Jardines del Palau, el de primavera y en el Parque del Oeste, el correspondiente a otoño.

Ciertamente novedoso fue la realización de un monumento fallero en la Sociedad. Amparo Esbrí y su grupo de artistas levantaron una verdadera falla en la calle, siendo quemada como manda la tradición, o sea, con música y fuego. Tras la quema de la falla se obsequió con chocolate y dulces a los participantes.