Jornadas de confraternidad en el Montepío

« · Manuel Navarro Quiles (1940-1948) · »

Jornadas de Confraternidad del Montepío.

Jornadas de Confraternidad del Montepío.


El Montepío de Agentes de Aduana y Consignatarios de Buques organizó dos jornadas de confraternidad. La primera, el día 27 de mayo de 1945, en el Gran Cinema Levante galantemente cedido por el señor Ribera. Se puso en escena la comedia Qué solo me dejas. En los entreactos participó la Rondalla Escalante. El día 28, en el campo de Mestalla, desinteresadamente cedido por los directivos del Valencia Club de Fútbol, tuvieron lugar tres encuentros. La tribuna la presidía el comandante de Marina, acompañado por el administrador, el segundo jefe e inspector de muelles de la Aduana, el director de Sanidad Exterior y otras autoridades portuarias, que junto con los presidentes de la Asociación Naviera Valenciana y Colegio de Agentes, formaban la presidencia de Honor. El plato fuerte de la jornada fue el último partido, revancha del celebrado el año anterior. El Ateneo Musical del Puerto amenizó los encuentros e interpretó el Himno del Montepío en el momento de entrega de la copa al equipo ganador. Como colofón se celebró una misa en memoria de los socios protectores y afiliados difuntos el día 17 en la capilla del Santísimo Cristo de El Grao. (Las Provincias, 15-06-1945).

El día 25 de junio de 1945, el trompeta solista de la banda, Manuel Navarro Quiles fue nombrado oficialmente director titular, consolidando con su buen hacer esta etapa de posguerra. Entre sus cometidos estaban la docencia y la dirección. Por su dedicación se le pagaba un sueldo mensual de 75 pesetas, aumentadas a 100 en febrero de 1946. Además de estas tareas era fundador y componente de la orquesta Los Castizos, más tarde llamada Los Helios. Su pertenencia a esta orquesta le impediría asistir con regularidad a los ensayos de la banda siendo motivo de queja por parte de los músicos.

Desfile  en calle Barraca esquina Columbretes.

Desfile en calle Barraca esquina Columbretes.


Si en los años treinta la formación de las orquestinas obedeció a una moda, en los años de la posguerra estas formaciones proporcionaban una ayuda extra a la economía familiar, por ello, algunos músicos se enrolaban en otras agrupaciones en detrimento del Ateneo. Esta conducta era mal vista por el resto de los músicos y directivos según se desprende de la lectura de las actas. En ellas vemos que no solamente el director se ausentaba sino que "el músico Ballester no participó en los actos de las fiestas a San Pedro por estar actuando con otra agrupación musical". En el marítimo los balnearios de Las Arenas y Mar Azul de Nazaret y el mismo Club Náutico contrataban orquestas durante la temporada de verano. (Las Provincias, 03-06-1943). Los periódicos anunciaban el pliego de condiciones para la contratación de orquestas durante las veladas feriales en el Pabellón Fallero. (Las Provincias, 12-06-1946).

Al margen de esta problemática los directivos del Ateneo consolidaron los vínculos con las empresas del Puerto por la relación con el Montepío de Dependientes de Agentes de Aduanas y por las gestiones del vicepresidente, Bernabé Micó. Una consecuencia inmediata fue la contratación de la banda en botaduras de buques en los astilleros de Unión Naval de Levante, alrededor de los cuales se organizaban una serie de festejos para celebrar el final del trabajo encargado, celebraciones que solían ocupar todo el día. Testigo gráfico es la foto que acompaña este relato.

La participación de la banda en la Unión Naval de Levante se debía a hechos muy concretos. Las actuaciones habituales se desarrollaban principalmente en Valencia: fiestas a San Vicente, Fallas, Semana Santa, Cristo de El Grao, Virgen de los Desamparados, fiestas de San Pedro, barrio de Monteolivete, calle Sagunto, etc.

Se disponía de local social y de ensayo gracias a la generosidad del Montepío de Dependientes de Aduanas y Consignatarios, como ya hemos indicado. En 1954 el Montepío pidió 50 pesetas mensuales para contribuir a los gastos de limpieza. El local social contaba con dos accesos. La puerta principal recaía a la calle de la Reina. Por la calle Capdepont (actualmente Barraca) nº 30, había otra puerta. En un saluda fechado en 1949, se dice "los próximos días 21 del corriente y 4 de noviembre, la banda de música de este Ateneo, saldrá de nuestra casa (calle Capdepont) a las 9 de la noche.."

El año 1946 destaca por los apuntes de economía de la Sociedad. En enero se informaba del movimiento de caja con 666,20 pesetas de entradas y 401,75 pesetas de salidas; del aumento de sueldo del director, de la compra de instrumentos, de la confección de los 40 uniformes citados, etc.

Con relación a los uniformes indicar que los sastres pidieron un anticipo de 9.000 pesetas. El resto se pagó en letras de cambio por un valor de 430 pesetas cada una. La compra fue posible gracias al aval de Bernabé Micó.

La banda de música en la Unión Naval de Levante. (Archivo: AMP)

La banda de música en la Unión Naval de
Levante. (Archivo: AMP)


El uniforme estaba compuesto de traje chaqueta azul marino con gorra. La chaqueta era de corte clásico y botones dorados, con trabillas en hombros y mangas, corbata negra y camisa blanca.

Consta que la banda ingresaba unas 60.000 pesetas anuales en concepto de actuaciones. Una anécdota: un músico se dio de baja llevándose el instrumento de la Sociedad. Se cerró el ejercicio con el siguiente movimiento de caja: Ingresos: 4.844,45 pesetas. Gastos: 4.837,95 pesetas.

La Semana Santa recobraba paulativamente su prestigio gracias al entusiasmo de todos los cofrades y de la Junta Central de Festejos. En 1946 el cartel anunciador se expuso en comercios de Sevilla, Málaga, Cádiz, San Lorenzo del Escorial y Madrid lo que contribuyó a la animación por las calles. Este año la procesión del Santo Entierro comenzó en la parroquia de Santa María del Mar. El desfile de Resurrección hubo de suspenderse por la lluvia. (Las Provincias, 20 y 21-04-1946).

Un acto altamente emotivo resultó el homenaje que la Hermandad de la Santa Faz ofreció a don Antonio Bellmont Torán, presidente del colectivo citado y antiguo presidente del Ateneo Musical. Tuvo lugar el último domingo de abril y congregó a todos los socios y a un nutrido grupo de directivos y músicos del Ateneo.

Este mismo año, en agosto, fallecía Juan Bautista Grau Sanoguera, socio de Honor de la época del Patronato, encarcelado tras la guerra civil por su militancia republicana. El Ateneo fue testigo mudo de su entierro en el cementerio de Cabañal.

En 1947 se repitió la actividad musical de los años anteriores. La escasez de la post-guerra agravaba la situación hasta límites extremos. Época de hambre y de penurias. En el acta de 30 de marzo se atisban las primeras discrepancias entre la directiva y un grupo de músicos descontentos con las continuas ausencias del director.