Etapa de expansión del Ateneo

« · Pascual García Miquel (1948-1958) · »

Reglamento de músicos de 1951.

Reglamento de músicos de 1951. (Archivo: AMP)


Durante el último cuatrimestre del año se dieron todas las circunstancias para la consolidación y expansión del Ateneo. Por una parte Bernabé Micó Cano pudo acceder a la presidencia tras cuatro años de ser relegado a la vicepresidencia por el informe de la FET y de las JONS expuesto más arriba. Bajo su mandato se crearon dos comisiones. Una administrativa y otra de propaganda. Se aplicaron los estatutos de los músicos y los reglamentos de la Escuela, se creó de forma estable el grupo de teatro y se mantuvo un permanente diálogo con el concejal del Distrito. Ésta fue su primera junta directiva: Vicepresidente; Pedro Velardi Ortells; secretario, José Belenguer García; vicesecretario, Vicente Puig; Tesorero, José María Núñez; contador, Antonio Blanch Paredes; Archivero; José Alcaraz Sánchez; vocales Salvador Mañez Blay, Martín Ferrer Ros; Miguel Olcina Bertomeu y Pascual Cabedo Beltrán.

El reglamento de los músicos exigía a aquellos que dispusieran de instrumento de la Sociedad el pago de un porcentaje por actuación realizada. Para ello se imprimió un modelo de Contrato de Instrumento que debería ser cumplimentado y firmado por músicos y directivos. El reglamento también especificaba la clasificación de los músicos, lo cual les daba derecho a porcentajes diferentes por las actuaciones realizadas.

Un tercer factor que contribuyó a la estabilidad fue la aplicación del Reglamento de la Escuela. En él se recogieron aspectos económicos, de gestión y de tutoría. Se vislumbra aquí una función tutorial. No sólo se valoraba el aprendizaje de la música sino la labor docente del profesorado.

Informándonos de la nueva reestructuración de la junta directiva en la que figuran: Pedro Verlardi, vicepresidente; José Belenguer, secretario; Vicente Puig, vicesecretario; José María Núñez, tesorero; Antonio Blanch, contador; José Alcaraz, archivero; Salvador Máñez, Martín Ferre, Juan María Olcina y Pascual Cavedo, vocales (Las Provincias, 20-10-1949), sabemos que había un activo de 6.681.56 pesetas y un pasivo de 2.481,56 pesetas. Además se contabiliza en el informe: los atriles de mesa, de pie, individuales de madera; las carpetas archivadoras, las sillas y los instrumentos.

Es cierto que en ocasiones el número de músicos era insuficiente para los conciertos "de nivel", por ello se contrataban músicos de otras agrupaciones, pero esta circunstancia no significa falta de calidad de la agrupación musical. En este año se contrataron ocho músicos de Benimaclet para un concierto en los Jardines de Viveros.

Este repunte de la Sociedad se debió a la tenaz labor de los directivos: pagar las mensualidades por los uniformes, cobrar los uniformes a los músicos, controlar los instrumentos en posesión de músicos y educandos, contratar y pagar a los refuerzos, controlar la asistencia a la escuela, cobrar las mensualidades, vender lotería, visitar empresas para recabar ayudas, contratar a la banda, programar actividades musicales y sociales, solicitar permisos a gobernación, etc.

Con relación a la solicitud de permisos consta en el archivo la correspondiente autorización de la Jefatura Superior de Policía para celebrar pasacalles los días 21 de octubre y 4 de noviembre por las calles Almirante Merced y adyacentes.

El año acabó con una campaña por las escuelas del distrito para captar alumnos, una campaña por el barrio para acrecentar el número de socios, la participación en la lotería de Navidad y Niño, los actos a Santa Cecilia y el concierto de Navidad.

Desfile procesional durante la Semana Santa Marinera.

Desfile procesional durante la Semana Santa Marinera.


Empezó 1950 con la celebración de la perceptiva Junta Anual a la que asistió el Delegado gubernativo, con la programación de los conciertos y con las obras de teatro habituales. Todo acompañado de su autorización pertinente. La asamblea trató el siguiente orden del día: lectura de la convocatoria, lectura, discusión y aprobación del acta de la sesión anterior, lectura, discusión y aprobación de la memoria, confirmación de los cargos de los socios directivos propuestos en Junta General anterior aprobados por la Superioridad y ruegos y preguntas.

La actividad cultural desarrollada por el Ateneo era fiel reflejo del ímpetu de sus directivos. Las obras de teatro se representaban habitualmente en la Pista Mediterráneo, en el teatro La Marina y en el local de la falla Progreso. La banda de música solía cerrar las veladas. En muchas ocasiones socios y simpatizantes participaban económicamente adquiriendo entradas por 3 pesetas.

Como cada año, durante siete días, las calles del Marítimo fueron escenario de los cortejos procesionales semanasanteros convirtiendo El Grao, El Cañamelar y El Cabañal en un gigantesco templo. El domingo de Ramos por la tarde el arzobispo de Valencia bendijo una imagen frente a la Escuela de Aprendices de la Unión Naval de Levante. Se trataba del trono-anda de la Hermandad del Descendimiento del Señor perteneciente a la parroquia de Nuestra Señora del Rosario. La novedad en este año fue el concurso de fotografías en las modalidades Artística y Reportaje.

Las fiestas de El Grao revistieron un carácter extraordinario porque se celebraba el VII centenario de la fundación de El Grao como población, se cumplían diez años del retorno de la imagen venerada del Cristo a su capilla y se conmemoraba jubilosamente el natalicio de San Vicente Ferrer, Hermano Mayor de la Hermandad del Santísimo Cristo por ser su primer predicador.

Participación de lotería de 1951.

Participación de lotería de 1951.


El domingo 25 de junio se celebró la cabalgata histórica como último acto del V Centenario del natalicio de San Vicente Ferrer. Abrió la marcha la Guardia Municipal Montada. La banda del Ateneo acompañó a una de las carrozas participantes.

Un acontecimiento que, por su importancia, requirió la presencia de la Banda Municipal de Valencia fue el homenaje a 400 obreros portuarios como recompensa al final de una larga vida ejemplar. Se celebró el domingo 16 de julio a mediodía. El acto estuvo presidido por el director general de Jurisdicción Laboral.

El 22 de septiembre de 1950 la banda de música del Ateneo, dirigida por Pascual García, ofreció un concierto en el que, durante la tercera parte, se homenajeó al Montepío de Dependientes de Agentes de Aduanas y Consignatarios de Buques en la persona de Juan María Olcina interpretándose cuatro piezas de las que era autor el propio homenajeado. (Las Provincias, 26-09-1959).

En noviembre de 1950 la Orquesta Municipal de Valencia ofreció un extraordinario concierto con tres directores de excepción: José María Machancoses, Leopoldo Magenti y José Ferriz. El concierto tuvo lugar en el Cinema Monumental Levante. El Ateneo celebraba, actos en honor a Santa Cecilia alquilando luces portátiles para dar mayor realce. Para este evento se programó un festival y una rifa. En este mes se participó en los actos de homenaje al músico Salvador Giner.

Una de las primeras sociedades musicales del Marítimo integrada en la Obra Sindical Educación y Descanso fue la Sociedad Artística Escalante. Concretamente fue el día 25 de febrero y con asistencia del secretario provincial, (Las Provincias, 28-02-1950). Para algunas sociedades musicales valencianas significó la pérdida de su anterior denominación. No ocurrió en el Marítimo. Todas mantuvieron sus respectivas denominaciones.

Recordemos que eran años de escasez por lo que era habitual enrolarse en otras formaciones musicales para conseguir algún ingreso extra. Ya lo hemos citado, pero queremos insistir por la trascendencia que tuvo este proceder. Las juntas directivas trataban de solucionar este conflicto entre músicos. En 1951 se amplió la potestad de la directiva y se exigió que ningún músico de la Sociedad podía actuar en otra agrupación musical si la banda tenía un compromiso previo, pero ante la evidencia se contempló la figura del músico eventual, que recaía en aquellos músicos autorizados a compaginar la banda con alguna orquesta.

En 1951 volvieron a coincidir Fallas y Semana Santa. Desde el punto de vista musical se perdieron contratos. Desde el punto de vista organizativo hubo sus más y sus menos entre ambos colectivos y eso que las comisiones falleras eran minoría en el Marítimo.

Más reglamentos. El artículo 29 del Reglamento de la Junta Mayor de la Semana Santa Marinera de 1951 obligaba a los músicos a desfilar sin gorra durante las procesiones del Entierro y del Comulgar de los Impedidos.

Si unos músicos dejaban de asistir a los ensayos por estar en otra banda, los había que cesaban por motivos profesionales, personales e, incluso, económicos ofreciendo sus instrumentos a la Sociedad. Este año el Ateneo compró un bombardino, una tuba y un requinto a otros tantos músicos que habían causado baja voluntaria.

Bernabé Micó Cano, presidente.

Bernabé Micó Cano, presidente. (Archivo: AMP)


El Ateneo Musical del Puerto estaba inmerso en un proceso de recuperación económica que se refleja en la adquisición de material, tanto instrumental como partituras o armarios archivadores. No sólo hubo recuperación económica bajo la presidencia de Bernabé Micó, también hubo intentos de recuperar antiguos socios y músicos. Espín fue el encargado de confeccionar un listado de personas vinculadas a la Sociedad. Por su gestión sabemos que captó un tuba al cual se le ofreció la recientemente adquirida. Para los músicos que quisieron reincorporarse se adquirieron instrumentos comprados en la casa Lluquet, concretamente una flauta, un saxofón y dos trombones. La imagen de consolidación fue tan importante que los familiares del que fuera director del Patronato, Vicente Tomás Ridaura, devolvieron los premios y enseres guardados tras la disolución de la Sociedad en 1936.

Cabe reseñar que no se devolvieron todos puesto que en agosto de 1960 aún continuaban las gestiones con el hijo de Vicente Tomás Ridaura para recuperar el resto de partituras que estaban en su poder. Finalmente se desestimó la petición informando a los socios que "los familiares del ex-director no quieren deshacerse del material que obra en su poder".

No existe ninguna otra acta que haga referencia a nuevas solicitudes. Tampoco sabemos el material que resta en poder de los familiares de Vicente Tomás Ridaura, si es que existe.