Himno a la Bandera del Ateneo Musical del Puerto

« · Pascual García Miquel (1948-1958) · »

1952 traería nuevas ilusiones en el seno de la Sociedad como se desprende de la lectura de las actas. En febrero, y tras la reorganización de la junta directiva, se programaron una serie de actuaciones que darían su fruto a corto y a largo plazo. En febrero se estrenó el Himno a la Bandera, cantado por el afamado barítono Antonio Ramón y legado a la Sociedad por Juan Miguel Olcina Bertomeu quien contó con la colaboración de J. Alfredo Sendra Navarro en la composición de la letra y con el apoyo técnico del director Pascual García.

Himno a la bandera del Ateneo Musical del Puerto

Bandera, noble Bandera
Ateneo Musical
Que arrogante y altanera
Marcha con paso triunfal.

Bandera de mis amores
En ti puse yo mi fe
Que venero tus colores
Y honrarte siempre sabré.
Te brinda Valencia su limpio cielo
Te besa gozosa la brisa del mar
La huerta fecunda te da con anhelo
De sus naranjales aromas de azahar.

Que tú eres emblema, bandera querida,
De un arte divino que es paz y es amor
Y en pos de la fama caminas erguida
Dejando a tu paso glorioso rumor.

Programa estreno del Himno a la bandera, donación del músico Miguel Ángel Sáiz.

Programa estreno del Himno a la bandera, donación del músico Miguel Ángel Sáiz.


Durante estos años se sucedían las visitas al puerto de barcos de guerra norteamericanos pertenecientes a la VI Flota. Grandes portaaviones que permanecían fuera del puerto debido a su tamaño. Los acorazados y destructores atracaban en los muelles permitiendo la visita de los valencianos boquiabiertos ante semejante despliegue de armamento. En los días que duraba su estancia, los marinos eran nuestros huéspedes y como tal se les agasajaba, organizándose actos de convivencia como fiestas de sociedad, partidos de fútbol, de baloncesto y conciertos. La chiquillería del barrio asaltaba a los marinos por la calle o se acercaba hasta el muelle para pedirles chocolate y chicle. Los americanos aparecían como la representación viviente del poderío económico. No es de extrañar pues que el director valenciano de cine Luis García Berlanga, rodara en 1953 Bienvenido Mr. Marshall, verdadera joya del séptimo arte que muestra la esperanza y el desencanto de los habitantes de un sencillo pueblecito español ante la llegada de los americanos.

En el Ateneo se compraron más instrumentos: dos trompas, un clarinete, una tuba, un oboe y un fiscorno. También en este año se colaboró con el Montepío de Dependientes de Agentes de Aduanas durante los festejos celebrados por dicha institución y se realizaron conciertos como el acaecido frente al bar de Las Delicias.

Músicos formados en su escuela triunfaban en el exterior. Sus cartas o visitas ilusionaban a músicos y educandos. Nos referimos ahora a Rafael Peris, trompeta solista y director de banda en Suiza. Otros músicos probaban fortuna en agrupaciones llamadas orquestinas, siendo la Orquesta Montecarlo una de las más famosas y duraderas. Famosas por la calidad de sus músicos y duradera por su trayectoria de más de 25 años. Los primeros componentes de esta agrupación fueron: Joaquín Lluch, Salvador Lluch, Arturo Murgui, Joaquín Cervera, José Lluesma, Francisco Lluesma, Francisco Martínez y Francisco Jordá.

Fiesta de la Cruz en el puerto.

Fiesta de la Cruz en el puerto.


Hay datos que confirman 1952 como la consolidación de la Semana Santa Marinera y lo afirmamos por estas palabras extraídas de Las Provincias. "No se trata de una fiesta o de unas conmemoraciones de zona o barrio de la ciudad. Es fiesta de esplendor de Valencia toda. Está, pues, en profundo error quien diga que nuestra capital no tiene procesiones de Semana Santa".

Las sociedades musicales del distrito contribuían en estas fiestas en lo que sabían hacer mejor: música. El 8 de abril se celebró un concierto sacro en El Musical en el que tomaron parte el Ateneo Musical del Puerto y la Unión de Pescadores como preámbulo de las fiestas semanasanteras, fiestas en las que hubo de suspenderse la procesión del Santo Entierro a causa de la lluvia. El temporal se prolongó hasta el Domingo de Pascua. Sobre este concierto se escribió esto: "... sus músicos están dispuestos a ir en bloque donde fuera necesario. Cada grupo tras su banda, porque la rivalidad artística, interpretada con nobleza, es indispensable". (Las Provincias, 09-04-1952).

El 26 de mayo de 1952, Francisco Franco hacía su entrada triunfal en Valencia bajo el clamor de la multitud estacionada en las principales avenidas de la ciudad. Las bandas de música de Valencia y de los pueblos ocuparon sitios estratégicos del recorrido desde donde interpretaban el Himno Nacional a su paso. El Ateneo Musical del Puerto se situó en la avenida del Marqués de Sotelo. Al día siguiente Franco embarcó en el Miguel de Cervantes rindiéndole honores una compañía del regimiento de Ingenieros Zapadores con bandera y banda de música. (Las Provincias, 27-05-1952).