La riada de 1957

« · Pascual García Miquel (1948-1958) ·

Nos referimos ahora brevemente a de la riada de 1957 que sufrió la ciudad de Valencia.

Aspecto de la calle de Francisco Cubells durante la riada.

Aspecto de la calle de Francisco Cubells durante la riada. (Archivo: GMG)


A los pocos días de este anuncio (la noche del 12 al 13 de octubre 1957) todo el mundo pasó a hablar del drama de la ciudad invadida por las aguas del Turia que destruyeron más de quinientas casas en todo el Distrito Marítimo sumiendo en la pobreza a la mayor parte de las familias, cuyos enseres habían quedado recubiertos por una capa de 30 cm de lodo. Tras retirar el fango, la vida recobró la normalidad. Esto es un decir porque la Primitiva de Natzaret no levantaría cabeza. Si meses atrás se decía que "el distrito Marítimo tenía su organismo enfermo de abandono", ahora estaba muerto.

Las palabras de Eduardo López Chavarri acerca de la Orquesta Ferroviaria de Cámara es aplicable a todas las que sufrieron la tragedia de la inundación, dice así: "La música también ha sufrido los brutales zarpazos de la inundación... Por ello su pérdida es un dolor tan íntimo, tan intenso, que no pueden comprenderlo quienes carezcan de un alma verdaderamente sensible". (Las Provincias, 5-11-1957).

El Ateneo no celebró la fiesta de Santa Cecilia, como tampoco lo hizo la Orquesta Ferroviaria, ni la banda de la Vega, que donó todo el dinero recaudado para la fiesta a los músicos más afectados por la riada.

La economía española, según J. Alberto Gómez, estaba al borde de la quiebra técnica.