Producción propia

« · Pascual García Miquel (1948-1958) · »

Relación de obras presentadas a la Sociedad General de Autores.

Relación de obras presentadas a la Sociedad
General de Autores. (Archivo: AMP)


Si bien es cierto que la banda no se encontraba en los mejores momentos no deja de ser paradójico que coincida con una de las etapas de mayor estreno de producción propia. Las relaciones personales entre el director de la banda, Pascual García y el directivo Olcina Bertomeu, dieron como resultado la creación de un gran número de obras para bandas, principalmente pasodobles e himnos. Los músicos del Ateneo probaban las composiciones antes de ser registradas en la Sociedad de Autores o de pasarlas a imprenta. La partitura para banda del pasodoble torero Enrique Vera tiene su historia. Compuesta por Juan Miguel Olcina y transcrita para banda por Pascual García fue entregada al diestro Enrique Vera el día de su estreno, el cual devolvió una copia a la banda del Ateneo Musical con una dedicatoria de su puño y letra que dice: "Para la banda Ateneo Musical y su distinguido profesor con un sincero afecto de este siempre incondicional, Enrique Vera".

Por los documentos encontrados en el archivo sabemos que José Alcaraz era la persona encargada de copiar las partituras para los músicos. Consta que se le pagaba por este trabajo.

Muchas de estas composiciones estaban dedicadas a comisiones falleras. Gracias al músico Miguel Ángel Sáiz Romero tuvimos el privilegio de conocer de primera mano muchas obras de Juan Miguel Olcina. Y, por esos documentos, sabemos también los locales habituales de actuación entre los años 1940 y 1960. Eran, en la zona de El Cabañal: sala Bambú, locales falleros y Termas Victoria; en la zona de la Malvarrosa, el Balneario; en la zona de El Cañamelar, El Musical, el teatro La Marina, la calle del Rosario y locales falleros; en El Grao diversos locales falleros y en la zona centro el salón de Arquitectura.

Con la parroquia del Rosario las relaciones seguían siendo excelentes. Vicente Gallart, contrató la banda en infinidad de ocasiones. En sus cartas de agradecimiento raras veces utiliza el término Ateneo. Para él continuaba siendo la banda del Patronato.

Del 20 de abril al 1 de mayo de 1955 los Padres Dominicos predicaron en el Distrito Marítimo la Santa Misión Vicentina, sobre un estrado instalado en el cruce de la Acequia d'En Gasch y la calle de la Barraca. Aquellos frailes rompían el silencio sepulcral que su simple presencia provocaba entre el numeroso gentío que acudía a escucharles para fortalecer su fe y convencerse de la necesidad de llevar una vida santa para alcanzar el cielo. Una vida como la de aquellos personajes cuya vida contaban los tebeos de la colección Vidas Ejemplaresque se vendían en las paraetescomo los chavales llamaban a los quioscos.

Misión Vicentina en la calle Barraca esquina acequia de En Gasch.

Misión Vicentina en la calle Barraca esquina acequia de En Gasch.


El escaso período de tiempo que medió entre la Misión Vicentina y las tradicionales fiestas de Santa María del Mar no fue óbice para que la madrugada del 3 de mayo no ofreciera el testimonio excepcional de fe y religiosidad. A las cuatro y media de la madrugada se abrían las puertas del templo para proceder a la descubierta de la imagen del Cristo. En la calle, las tracas y las carcasas se confundían con el redoblar jubiloso de las campanas. Por la tarde se celebró la procesión que llevaría a los feligreses hasta la Escalera Real para, desde allí, dirigirse al templo. (Las Provincias, 4-05-1955).

Y en mayo se presentó al público la Rondalla Balmes cuya bandera fue bendecida en la iglesia del Rosario por Vicente Gallart Cano. Dicha rondalla participó en el certamen promovido por Educación y Descanso y en los actos del XXVII aniversario de la fundación del Montepío de Dependientes de Agentes de Aduanas y Consignatarios de Buques. Su promotor y director fue Rafael Sanz. (Las Provincias, 26-05-1955).

Todos estos acontecimientos coincidían con una grave crisis en el puerto anunciada por Ernesto Anastasio con motivo de la I Semana Valenciana de Derecho Marítimo.

En junio se ofrecía un concierto en la sede social, Café Fusilot, con el estreno de dos obras dedicadas a sendos presidentes: Fidelen homenaje al presidente de la Falla Fusilot y El Presidente, marcha dedicada a Bernabé Micó Cano. Ambas obras fueron compuestas por el director de la banda, Pascual García.

Como de costumbre, el día de Santa Cecilia fue celebrado con pasacalle, misa y audiciones de los alumnos. Prácticamente el programa era el mismo en todas la sociedades musicales valencianas.

No andaba muy bien la Escuela de Educandos en el Ateneo. Había alumnos que no aparecían por la Sociedad y tenían instrumentos. Había cuatro educandos que no tenían ni contrato de instrumento. Lo que no iba tan mal era la economía. En febrero de 1956 se realizaban gestiones para adquirir el local social. En marzo se perdieron las esperanzas ante la realidad de los precios de mercado.