Fundación de la Coordinadora de Sociedades Musicales Federadas de la Ciudad de Valencia

« · Salvador Bolón Cañigueral (1980-1987) · »

Firma de las sociedades participantes en la fundación de la Coordinadora de Sociedades Musicales Federadas.

Firma de las sociedades participantes en la fundación de la Coordinadora de Sociedades Musicales Federadas.


En junio se fundó la Coordinadora de Sociedades Musicales Federadas de la Ciudad de Valencia, organismo que pretendía unir esfuerzos en pro de las bandas de la ciudad ante el Ayuntamiento. La Coordinadora estaba compuesta por las siguientes sociedades musicales: el Centro Instructivo Musical de El Palmar, la Unión de Pescadores de El Cabañal, el Ateneo Musical del Puerto, la Asociación Cultural Massarrojos, la Unión Musical Santa Cecilia de Castellar, la Unión Musical l'Horta de San Marcelino, el Centro Instructivo Musical de Benimaclet, la Sociedad Instructiva del Obrero Agrícola y Musical de Benimàmet. Su primer presidente fue Juan Navarro Calahorra. El total de músicos podría acceder a unos 300 en toda la ciudad de València, Por su parte la Federación de Sociedades Musicales de la comunidad Valenciana creaba una asesoría jurídica al servicio de sus afiliados.

La Federación y la Coordinadora, como organismos de gestión, precisaban de los representantes de cada asociación en sus reuniones y asambleas por lo que la tarea de los miembros de la junta directiva no se limitaba a asuntos internos sino que debían asistir a estos foros. La junta directiva hubo de aumentar sus componentes para dividir el trabajo.

El grupo de directivos trabajó con tesón. En mayo instituyó la Comisión del Centenario, órgano encargado de programar los actos conmemorativos de los primeros 100 años de música de banda en el Marítimo. Se editaron nuevos boletines para tener informados a los socios de los proyectos y acontecimientos más notables.

Se volvió a Vinalessa para celebrar otro concierto. En julio se hizo lo propio con la banda de Bétera pero con poca participación en los ensayos previos. Hubo ensayos en los que sólo había once componentes. En verano bajaba drásticamente la asistencia. Durante las próximas décadas resultará difícil convocar a los músicos durante el mes de julio.

Con las vacaciones escolares son muchos los que se desplazan a sus pueblos de origen, apartamentos de playa o montaña dejando de asistir a los ensayos. Es una particularidad que contrasta con las bandas de los pueblos, que es en verano cuando se congregan más músicos en la población: estudiantes que finalizan el curso escolar, profesionales que toman sus vacaciones, músicos de la ciudad que pasan el verano en el pueblo y les apetece tocar con la banda.

Pasado el verano, en septiembre, se reestructuró el área económica con el ambicioso objetivo de mejorar la tesorería. Se estudiaron varias propuestas: eliminar gastos, es decir, dejar de publicar el boletín si no obtenía beneficios por propaganda; aumentar ingresos subiendo la cuota de alumnos y socios, etc. La situación económica empezaba a preocupar. Se debían dos letras por la compra de instrumentos y cuatro mensualidades de alquiler del local.

Parte de la ayuda vino de organismos oficiales. En octubre de 1983 se actuó en la plaza de la Virgen con motivo del ciclo llamado Vent de Banda en el que participaban las asociaciones musicales de la comarca de l'Horta, organizado por el Ayuntamiento de Valencia y con la colaboración de la Generalitat Valenciana.