Disolución por la Guerra Civil de 1936

« · Vicente Tomás Ridaura (1933-1936) ·

1934 Guardias asalto en la calle de la Reina

Guardias de Asalto. Calle de la Reina. (Archivo: LMV).


A pesar del ambiente crispado, con huelgas y manifestaciones, la Sociedad Ateneo Musical del Puerto quiso continuar su andadura con los pocos músicos que se atrevían a salir por las noches a ensayar, dirigidos muchas veces por Ramón Silvestre, clarinete principal desde la época del Patronato. Lo harían hasta octubre de 1936, fecha en que se solicitó la disolución "debido a las anormales circunstancias de la época". Ramón Silvestre fue Sargento de Intendencia durante la guerra. Tras la contienda civil estuvo encarcelado en San Miguel de los Reyes junto con otros músicos del Ateneo y de la Unión de Pescadores. Ellos fueron la semilla que permitió continuar la labor musical en el Marítimo.

Con las primeras bombas que llegaban desde el mar causando destrozos en edificios y en almas se cerraba otro ciclo. Habían transcurrido más de cincuenta años desde el nacimiento del embrión de la Sociedad. Más de cincuenta años en los que grupos de personas, con el denominador común de ofrecer a sus vecinos una entidad cultural, se habían ido sucediendo sorteando dificultades, almacenando esperanzas, enorgulleciéndose de los éxitos y también sufriendo desencantos, especialmente en aquellos años en los que, después de construir un edificio, sufrieron el revés de tener que abandonarlo por falta de apoyo de autoridades y particulares.

Del 36 al 39, tras la disolución por la Guerra Civil, mejor no decir nada, o, por qué no reseñar el bombardeo del 12 de enero de 1937 "en el que hubo algunos muertos, o los acaecidos en octubre, o el más sangriento que tuvo lugar en febrero de 1938. Como consecuencia de ello se procedió a la evacuación del Distrito Marítimo. El Cabañal presentaba un aspecto desolado, la maleza crecía en los solares y por todas las rendijas de las calles". (Ver Historia del Cabañal, de A. Sanchis Pallarés).