Las fiestas del Marítimo

« · Francisco Lozano Gil (1884-1889) · »

1876 Semana Santa Marinera

Semana Santa Marinera: Para Sanchis Pallarés estas fiestas fueron el origen de la banda de música.


Las fiestas del Marítimo (llamado entonces Pueblo Nuevo de Mar) giraban alrededor de la Semana Santa en primavera y Nuestra Señora de Los Ángeles en verano. Además contaban con las promovidas por los residentes de las calles San Pedro y del Ángel. Los veraneantes de Valencia promovían sus propias veladas en los teatros y en Las Arenas. En El Grao destacaban por su importancia la Semana Santa, las fiestas del Cristo y la Virgen de Agosto.

Comentaremos brevemente estas celebraciones en cada población. Cronológicamente vienen primero las fiestas de Semana Santa. En El Grao el alcalde prohibía el tránsito de mercancías hasta el toque de Gloria paralizando las exportaciones marítimas para no entorpecer el respeto debido, (El Mercantil Valenciano, 12-04.1884).

Por su parte Pueblo Nuevo de Mar ofrecía funciones religiosas y desfiles por sus calles. El enviado especial de El Mercantil Valenciano es contrario a la decisión de los Sayones que permitieron a una mujer dirigir la formación por enfermedad de su marido. Añade que la música de Veteranos participó en las fiestas de Semana Santa, (El Mercantil Valenciano, 13-04-1884).

Tras la Pascua de Resurrección, con sus meriendas en la playa y alquerías, volvieron las fiestas del Cristo de El Grao con un tiempo primaveral. El templo se llenó para escuchar las palabras de Cirujeda y Ros canónigo de la Metropolitana. A los actos religiosos le siguió el tradicional baile en el Casino Español a cargo de la música del Regimiento Guadalajara, (El Mercantil Valenciano, 04-05-1884).

Con la llegada del verano vinieron los veraneantes de Valencia y con ellos el teatro(El Mercantil Valenciano, 12 y 39 de julio de 1884), la música (El Mercantil Valenciano, 13-08-1884) y los bailes. Es ahora cuando la prensa se fija en el estado deplorable de las calles del Marítimo, en las ropas de baño de los residentes que no es más que su ropa interior (los que la llevan), aunque este año sus miradas se centran en las dos únicas fuentes que abastecen a la población: la de En Gasch y la de Pixavaques y lo hacen por la amenaza del cólera que se va extendiendo desde Alicante, (El Mercantil Valenciano, 02-07-1884).

En una de estas fiestas se tiene constancia de la participación de la banda de música. Dice el rotativo: "Por la noche la música del pueblo dará una serenata, disparándose un castillo de fuegos artificiales". Dicha serenata fue con motivo de las fiestas a Nuestra Señora de Los Ángeles que contó con una lujosa cabalgata, función religiosa con orquesta y procesión, (El Mercantil Valenciano, 01-08-1884).

Días más tarde correspondería a El Grao celebrar las fiestas a la Virgen de Agosto con prohibición de circular vehículos rodados por la calle Mayor al paso de la procesión que contó con la presencia de los niños huérfanos de San Vicente Ferrer y los apóstoles con riquísimos trajes. Por la noche se celebraron conciertos y bailes en casinos y casas particulares, (El Mercantil Valenciano, 17-07-1884).

Las cosas empeoraron en otoño. Las fuertes lluvias perjudicaron los cultivos y el gélido invierno acabó con la naranja y con ella, las exportaciones. Nueve marineros de El Cabañal perecieron ahogados al naufragar su embarcación en Oliva, celebrándose un concierto en el teatro de La Marina a beneficio de sus familias, (El Mercantil Valenciano, 02-01-1885).

Lo peor estaba por llegar: el cólera. La epidemia segó la vida de 30.000 valencianos. 1885 fue un año negro y los meses de junio y julio los peores. Hubo días en que fallecieron más de doscientas personas en la ciudad de Valencia. La epidemia se manifestó primero en Lleida y en Murcia, desde donde dio el salto a Alicante. Poco a poco se extendió por todo el territorio hasta llegar a Valencia. 67 pueblos de la provincia se infectaron, (Levante. El Mercantil Valenciano, 31-01-2001).

1883 Calle San Pedro

Calle San Pedro de El Cabanyal. En esta calle se celebraban fiestas anuales en honor al santo.(Archivo: HV)


Las Provincias fue el primer periódico en informar de muertes sospechosas por cólera en Játiva. Fue el 25 de marzo de 1885. Apenas días después, el 13 de abril, la epidemia tocaba las puertas de Valencia. Ese día, dos columnas de la primera página iban dedicadas al cólera, en concreto a la visita del gobernador civil de la provincia a Cullera y Sueca acompañado por los médicos Candela y Gimeno. Allí visitaron a los enfermos sospechosos de tener cólera, uno de ellos una mujer de 50 años que había estado cuidando a una niña "que padecía cólera (o lo que sea)", apuntaba (Levante. El Mercantil Valenciano, 31-01-2001).

"La epidemia adquiere algunas proporciones en El Cabanyal, pero no es sólo esto lo que aflige a aquella población; el hambre ha sentado sus reales en el pueblo, poco tiempo sonriente y hoy azotado por la adversidad", añade La Vanguardia.

En el Marítimo morían diariamente decenas de personas. Se suspendió todo tipo de concentración. No se celebraron las fiestas del Carmen "por las circunstancias calamitosas que atraviesa la capital y su provincia", (El Mercantil Valenciano, 18-07-1885).

Las cosas empezaron a mejorar en 1886. Valencia pudo festejar a San Vicente Ferrer y Villanueva de El Grao a su Cristo. Los actos comenzaron a las cinco de la madrugada del día 2 de mayo con una diana. Para la diana del día 3 se contrató la banda de Bomberos. Los festejos se prolongaron hasta el día 5, (El Mercantil Valenciano, 02-05-1885).

El Cabañal inauguraba mercado en julio tras las reformas sanitarias que incluían una fuente central, (El Mercantil Valenciano, 21-07-1886).

Para El Mercantil Valenciano,(09-04-1887) en la procesión de Los Pasos (Semana Santa), no ocurrió nada desagradable.

Sabemos que en abril de 1889 se representó el drama sacro La Pasión y muerte de Jesús y Resurrección del Hijo de Dios y que el Nazareno estrenó una nueva túnica bordada por Concha y Encarnación García. En El Grao, el mismo año, se bendecía la nueva Cruz adquirida por la parroquia de Santa María del Mar; acto solemne que contó con las bandas de Bomberos, Beneficencia y una música militar, pero no consta la presencia del la banda del Patronato, (Las Provincias, abril y mayo de 1889).

En verano los barrios celebraban sus propias fiestas. Lo hacía la calle San Pedro, la calle del Ángel y la calle de la Reina. En junio hubo partida de pelota y fiesta en la calle de San Andrés con misa, cabalgata, comparsas, grupas, danzas, estandartes, carros triunfales y músicas, sin citar el nombre de ellas, (Las Provincias, 24-06-1889).

Con el inicio de la temporada de verano de 1889, el balneario de Las Arenas se llenaba de la sociedad elegante que asistía a sus conciertos musicales ofrecidos por las músicas de Zapadores Bomberos, Regimiento Alba de Tormes y Misericordia. El concierto del 23 de agosto tuvo que suspenderse por el fuerte oleaje que invadió la playa reservada al público.

El 14 de julio el Casino Republicano de Pueblo Nuevo del Mar conmemoró el centenario de la toma de la Bastilla. Se interpretó La Marsellesa. La prensa no indica la banda participante. Sí la asistencia de Blasco Ibáñez, (Las Provincias, 15-08-1889).

No sabemos si los músicos del Patronato celebrarían la festividad de Santa Cecilia, pero sí lo hicieron los músicos del Centro Artístico Musical de Torrent, la banda de la Asociación de Católicos de Valencia, el Conservatorio de la ciudad y la Asociación de Músicos Valencianos, entre otros, (Las Provincias, julio 1889).


Fiesta veneciana en el Puerto.

Fiesta veneciana en el Puerto. (Archivo: GMG)


En julio del siguiente año, (1890), además de los conciertos de Las Arenas, donde intervinieron las bandas de la Beneficencia y del Patronato de la Juventud Obrera, los había en La Florida y en La Perla donde actuaba habitualmente la banda de Bomberos. Estos últimos locales eran frecuentados por un público más modesto. La inauguración del ramal del tranvía desde la estación de El Grao a los baños de la playa el 13 de julio y la inauguración de la estación de El Cabañal el 28 de septiembre, potenciaron los locales de ocio en el litoral de Valencia y con ellos la actividad musical, (Las Provincias.

Contribuyó, además, al éxito de la campaña de verano el fin de las huelgas del puerto iniciadas en mayo y que ocuparon largamente la prensa.

No hemos encontrado en 1890 ninguna referencia a la banda del Patronato. Ni en las fiestas del Cristo de El Grao, celebradas el 15 de mayo por la presión social de los partidos de izquierdas, ni en las fiestas a San Pedro donde se contrató a la Música Nueva de Torrent y a los dulzaineros de Tales. Tampoco en las fiestas a San Antonio en las que se contrató al Patronato de la Juventud Obrera. En las fiestas a Nuestra Señora del Rosario de El Cañamelar participaron seis músicas indicándose sólo el nombre de una de ellas: el Patronato de la Juventud Obrera, (Las Provincias, octubre 1890).

En 1890 y, concretamente, los meses de agosto, septiembre y octubre fueron pésimos para la ciudad de Valencia. El cólera volvía a azotar las casas. Durante el mes de septiembre murieron 679 personas. Se suspendieron todos los actos que congregaban multitud de personas: romerías, fiestas y espectáculos. Cuando el cólera remitió hubo muchas sociedades de Valencia y de la provincia que lo festejaron con música y Tedéum. El 16 de noviembre se cantó el Tedéum en El Cabañal en acción de gracias, (Las Provincias).

Terminaremos 1890 haciendo referencia a la fiesta a Santa Cecilia que tuvo lugar en la Capilla del Milagro el 28 de noviembre congregándose los músicos de Valencia e interpretando la Misa de Mariano Plasencia dirigidos por el Sr. Cortina.

Otra actuación de la banda de música del Patronato documentada es de 1891. Se refiere al entierro de la sardina celebrado el 11 de febrero y promovido por el Casino Artesano de Villanueva de El Grao, acto que empezó a las 7 y media de la tarde y que recorrió las principales calles. Contó con servicio especial de tranvías desde Valencia. Pero la de mayor relevancia por el número de personas que congregó, fue la romería a El Puig. De El Cabañal se desplazaron 180 peregrinos acompañados por la banda de música. Ante más de 15.000 personas y 80 estandartes actuaron las 20 bandas participantes.

Aunque el momento en que los músicos se identificaban con su pueblo cada año era durante la Semana Santa. Queremos rescatar para la historia dos datos de 1891: Los vuelos de toque de Gloria realizados por marineros de matrícula del puerto en la torre de la catedral y el desagradable suceso ocurrido la misma noche cuando, al toque de Gloria, algunos vecinos comenzaron a arrojar a la calle cohetes, animales muertos y cubos de agua sucia. El alcalde, en vista de los desmanes, ordenó un bando para acabar con el salvaje proceder.

Antes, en marzo se plantó uno de los primeros monumentos falleros en el distrito Marítimo. Concretamente en la calle del Consuelo cruce Avenida del Puerto. Representaba un faro con una mujer asomándose por una de las ventanas. La comisión fallera pidió permiso a la alcaldía el día 26 de febrero para quemarla la víspera de San José.