Certamen de Castellón de 1896

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1930- Castellon El Fadri

El Fadrí. Torre campanario de Castellón
construido entre 1591 y 1604 por Francisco Gallança. (Archivo: AMP)

Comenzó 1896 con las actuaciones habituales: carnaval, Semana Santa y Cristo del Grao. Apuntar en esta ocasión lo publicado por Joaquín Díez en Crònicas del Marítim III, página 62: "Las bandas de música del Marítim (se refiere a las fiestas de carnaval) colaboraban para dar explendidez al espectáculo. Así el 15-2-1896, la banda del Patronato Musical de Pueblo Nuevo del Mar se dividió en dos. Una parte acudió al Teatro de la Marina y otra al Casino del Comercio. Por su parte la Banda Nova también se dividió, acudiendo unos al Café de Oriente y los otros al Café de los Dos Reinos"

Pasadas estas celebraciones vinieron los ensayos para el certamen. La moral de los músicos estaba alta. Con esta motivación se participó en la Segunda Sección del Certamen de Castellón, el domingo 5 de julio de 1896.

La capital de la Plana celebraba anualmente una feria para conmemorar las gloriosas jornadas en que sus habitantes lucharon contra las huestes del carlismo durante los primeros días de julio de 1837. Entre los actos más destacados de la feria estaban el Festival de Música y la procesión cívica que se desarrollaba desde la Casa Consistorial hasta el monumento a los Mártires de la Libertad ubicado en el parque Ribalta.

Cuando los músicos de El Cañamelar partieron hacia Castellón el viernes 4 de julio lo hicieron contentos, con ánimo de victoria, luciendo con orgullo su uniforme a imitación de los contramaestres de la armada para defender la enseña de color encarnado con la inscripción "Patronato Musical de Pueblo Nuevo del Mar", que portaba solemnemente el abanderado Agustín Ballester.

El mismo día que llegaron a Castellón amenizaron una retreta popular por las calles Zaragoza, Colón, Enmedio, Enseñanza, Salinas, Mayor y plaza de la Constitución. En este acto participaron todas las bandas inscritas al certamen. Al Patronato le correspondió actuar en otro acto de las fiestas castellonenses. Nos referimos a la procesión cívica, acompañando la carroza de los marineros de El Grao. El remate de la carroza era un precioso barco alrededor del cual había bellas señoritas, (El Heraldo de Castellón, julio).

La tarde del domingo día 5, a las 16 horas, se congregaron todas las bandas en la plaza de toros para sortear el orden de intervención y comunicar la obra obligada para la cual sólo se disponía de dos horas de preparación. La banda que aspirara a premio especial debía interpretar la Obertura del Barbero de Sevilla de M. Rosini.

El orden de intervención quedó así: en primer lugar la Música de Pueblo Nuevo del Mar con su obra de libre elección Fantasía de Marina, le seguiría la Música de la Vall d'Uixó que interpretaría Sinfonía Estrella del Norte, después lo haría la Banda Municipal de Borriana con la Obertura Hazañas de Bandido. La Lira Saguntina tomó parte en el concierto sin opción a premio ejecutando el Preludio original del director de la banda, Agustín Palanca, (El Heraldo de Castellón, julio 1896).

Terminó la audición a las 8 de la tarde con la interpretación conjunta del pasodoble del certamen y la Marcha de Cádiz dirigidos por el músico Juan Sánchez. Acto seguido comenzó el desfile de las bandas desde la plaza de toros hasta la Casa Capitular donde se disolvieron para concurrir más tarde en el mismo sitio con objeto de conocer el fallo del jurado. Hasta cerca de las once de la noche estuvo deliberando el tribunal. El jurado declaró desierto el premio para la Primera Sección otorgando al Patronato Musical de Pueblo Nuevo del Mar el Primer premio de la Segunda Sección. Se cuenta que el público recibió muy bien el fallo del jurado porque desde los primeros momentos se adivinó que venían mejor preparados los músicos de la Segunda Sección que los de la Primera, (El Heraldo de Castellón, julio).

El jurado estuvo compuesto por los siguientes señores: Eduardo Serrano, Agustín Segarra, Joaquín Rocafort, Bernardo Vives y Ángel Gascó según consta en el acta del ayuntamiento de Castellón de 17 de junio.

La banda ganadora tenía el honor de amenizar una serenata en el Pabellón del Comercio. Un gentío inmenso ocupaba el ancho de las calles Colón y Enmedio hasta altas horas de la noche. Al finalizar cada obra, el público aplaudía sin cesar percibiendo los músicos la buena acogida dispensada por el pueblo castellonense.

Sabemos por la prensa local, (Las Provincias, que la fachada de El Musical se iluminó con farolillos venecianos para recibir a los músicos.