Certamen de Valencia de 1898

« · José Borrero Pérez (1895-1899) ·

Cartel de la Feria de Julio de 1898

Cartel de la Feria de Julio de 1898


Los acontecimientos musicales seguían su rumbo. Animados por los éxitos y tras una concienzuda preparación, la banda de música se inscribió en el Certamen de la Feria de Julio de Valencia de 1898. El cartel anunciador se envió a casinos, cafés, cervecerías, consignatarios, fondas y hoteles de toda España y las bases del certamen a todos los pueblos de la Comunidad Valenciana. En el registro de poblaciones a las que se enviaron las bases consta Pueblo Nuevo del Mar, a pesar de su disolución como municipio el año anterior.

Lo que realmente tardó en anunciarse fueron las obras obligadas. Esto motivó duras críticas tal y como se refleja en un acta donde se pone de manifiesto el malestar existente entre las sociedades participantes: "... debido a la imposibilidad de ejecutar con el ajuste que requiere la obra ... por la falta material de tiempo".

Llegó el día del certamen. Los músicos entraron en la plaza de toros precedidos por la bandera que, en esta ocasión portaba orgulloso, Manuel Edo. Tras el pasodoble de saludo, la interpretación de las obras que fueron: El lago de las Hadas de libre elección y, como obra obligada, Stiffelio, de Verdi. Al final, el éxito: Primer premio de la Sección Tercera y en metálico 750 pesetas. Los ánimos se desbordaron como lo habían hecho las aguas del Turia el año anterior.

El periódico Las Provincias añade: "Tuvo lugar en la plaza de toros el certamen de bandas de música civiles. Acudieron pocas. No se concedió el Primer premio. El segundo de 1.250 pesetas, lo obtuvo la música de la Villa de La Unión, el tercero de 750, la del Patronato Obrero de El Cabañal. Lograron accésits las bandas Lira Valenciana de Veteranos, del Círculo Obrero Católico de Manises, La Primitiva de Benaguasil, la de Vall d'Uixó y la de Buñol.''

Sin embargo, el certamen de aquel año no logró alegrar el semblante de los asistentes a pesar de la "colorida estampa que ofrecían los componentes de estas bandas con sus uniformes abigarrados" debido a los efectos negativos de las guerras de Cuba y Filipinas... y a la lluvia. La crisis de la guerra era patente en los meses previos a la celebración de la Feria de Julio.

Incluso hubo intentos de suspender parte de los festejos feriales como la modificación del certamen musical por un concurso. Finalmente los organizadores no debieron considerarlo conveniente pues se mantuvo en su concepción tradicional, celebrándose los días 29 y 30 de julio, a las cuatro de la tarde. El día 27 llegó la excelente Banda Municipal de Barcelona encargada de amenizar las solemnidad del Certamen.

Al Certamen de Castellón no se asistió por limitarse las fiestas de julio a la procesión cívica.

Llegada al puerto de Valencia los primeros heridos de la guerra de Cuba.

Llegada al puerto de Valencia los primeros heridos de la guerra de Cuba. (Archivo: GMG)


Tras el verano, asomó la triste realidad de la guerra. Empezaron a llegar los primeros repatriados, en principio en pequeños grupos atendidos por la Cruz Roja, pero en previsión de una llegada masiva se empezaron a buscar locales para albergar a los enfermos. La primera avalancha llegó en octubre con 1.071 soldados procedentes de Cuba y Puerto Rico a bordo del vapor Juan Forgas. En la travesía habían fallecido 28. Dos meses más tarde llegaron 802 nuevos soldados.

Valencia, como el resto de ciudades y pueblos de España, trataba de conseguir dinero para las necesidades de la guerra. Para mitigar la crisis económica se realizaban tómbolas, funciones de teatro y recitales con el añadido de "patrióticos". El dinero recaudado solía depositarse en el Banco de España.