Certamen de Valencia de 1910

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1910 Cartel feria de Valencia

Cartel del certamen de Valencia de 1910. (Archivo: AV)


Los días pasaban rápidamente. Se acercaba la Feria de Julio. El maestro Borrero estaba agraviado por la valoración de su interpretación de la Sinfonía de Goldmark en la pasada edición y quería demostrar su valía con otra obra del mismo autor. Los ensayos fueron durísimos. Quería demostrar ante todo el mundo lo que eran capaces de hacer.

Llegaron los días 29 y 30 de julio. Los músicos del Patronato desfilaron con el pasodoble Ballester del propio Borrero. Junto al Patronato se inscribieron las bandas de Sagunt, Antella, Monserrat y Alboraia. La obra obligada fue Phaeton, de Saint-Saens. Como obra de libre elección se escogió Las Bodas de Aldea del célebre Goldmark. El jurado, formado por los maestros Granados, Gaviola y Bellver, concedió el Segundo premio al Patronato.

El maestro Borrero subió al escenario, rompió el diploma, armó un fenomenal escándalo y fue retenido. Cuando se serenó fue absuelto, siendo abrazado y llevado a hombros por la ciudad. El jurado se negó a pagar el premio en metálico correspondiente. Días después se envió un escrito a la prensa, pero ésta se negó a publicarlo alegando que era añadir más leña al fuego.

Por lo que respecta a la organización y desarrollo del Certamen podemos afirmar que fue un año desastroso atendiendo a las quejas formuladas por otras sociedades participantes. La Lira Saguntina también presentó sus protestas sobre el fallo del jurado.

El maestro Borrero salió perjudicado por su incorrecto proceder. Se criticaba su carácter irascible. Se cuenta que en las vísperas del certamen era capaz de tener a los músicos ensayando hasta la madrugada si no interpretaban su papel como era debido. En cierta ocasión lanzó la batuta a un músico llamado Donat Picó rompiéndole un diente. Diente que fue pagado por el resto de compañeros y que costó 25 pesetas.

En El Grao los vecinos protestaban por los malos olores que emanaban por el asfaltado del andén izquierdo del camino de El Grao, lugar dedicado al paseo. También hubo quejas fundadas porque los tranvías solían quedarse sin fluido en medio de la vía férrea a Barcelona, a la entrada de El Grao, con el consiguiente peligro de accidente.

El 10 de agosto de 1910 se iniciaba el libro de actas más antiguo que conserva el Ateneo Musical del Puerto. Lamentablemente no existen los anteriores que enriquecerían y profundizarían este estudio. Pues bien, ya en la primera de las actas se habla de dinero y de la permanente dicotomía entre Banda y Sociedad, dos temas candentes y siempre actuales. El hecho de figurar el nombre del presidente, secretario y Vocales en la actas de agosto de 1910 es el único testimonio sobre la junta directiva en esta época. A falta de poderla completar exponemos las personas responsables del Patronato en 1910: presidente, Roque Company; secretario, Antonio Muedra; vocales: Antonio Abril, Pedro Rodríguez y Joaquin Company. En el acta se citan los nombres de: Sancho y Marní, pero no queda claro si son directivos o socios presentes en la junta general.

Como en todo lo que conlleva gastos, afloraron las disputas entre los partidarios de cubrir los costes ocasionados por el Certamen de Julio y los que consideraban más importante sanear el local, principalmente los servicios. Como la necesidad de las obras era patente y los socios estaban firmemente decididos a hacerlas, ganó la opción de la reforma defendida por el presidente Roque Company.

Las deudas contraídas tardaron dos años en poderse sufragar. En la misma asamblea se trató sobre las cuentas de los músicos, la sustitución por traslado de domicilio de Antonio Abril, la adhesión al homenaje de Vicente Ballester y la muestra de condolencia por el naufragio del vapor <Martos hundido frente a Tarifa por colisión con el vapor alemán Elsa.