Homenaje a Juan Bautista Brau Sanoguera

« · José Borrero Pérez (1902-1918) ·

 Juan Bautista Brau Sanoguera, tercero por la izquierda.

Juan Bautista Brau Sanoguera, tercero por la izquierda.


El nuevo presidente infundió nuevas directrices en la Sociedad. El Patronato salió enriquecido por sus gestiones con empresarios y políticos. Fruto de estos contactos fue, sin duda, el nombramiento de Juan Bautista Brau Sanoguera como Presidente Honorario el 30 de diciembre de 1917.

Este republicano, concejal del partido autonomista, prestó buenos servicios expatriando en sus embarcaciones a los inocentes de los sucesos de Cullera. (Ver HIstoria del Cabañal, páginas 66 y 76 de A. Sanchis Pallarés). Era compañero de negocios del que sería fundador de la futura Sociedad Ateneo Musical del Puerto, Vicente Llorens Oliver, concejal del Ayuntamiento y propietario de la Sociedad Instructiva Cinematográfica. Este homenaje a Juan Bautista Brau Sanoguera tuvo gran resonancia entre la población por ser considerado prototipo de hombre republicano. Según el Centro Documental de la Memoria Histórica, a Juan Bautista Brau Sanoguera se le abrió sumario por delito de masonería. Contrajo tuberculosis en la cárcel de San Miguel de los Reyes, y fue excarcelado prohibiéndole pisar el Distrito Marítimo.


 Colocación de la placa en la calle Amparo Guillem.

Colocación de la placa en la calle Amparo Guillem.


Esto sucedía a finales del año, pero, durante el mismo y se según el rotativo Las Provincias, España vivía un año difícil por la guerra y la descomposición de los partidos políticos. El ejército se había hecho fuerte en política. La salud pública sufría varios azotes durante los últimos meses. En septiembre, probablemente debido a la sequía, se desarrollaba la epidemia tífica. Uno de las zonas más golpeadas por el tifus fue la barriada marítima de Nazaret.

Si esto no era suficiente Inglaterra reducía la importación de naranja, recrudeciendo los males de la economía valenciana y en particular de las familias portuarias. Los fletes subieron ante la escasez de tonelaje. Al mismo tiempo prohibía el envío de arroz y sulfato de amoniaco. La falta de barcos impedía exportar patata y cebolla. El carbón escaseaba y la empresa de gas y electricidad Lebón suspendía el servicio a partir de medianoche. Si a esta situación añadimos que submarinos alemanes hundían barcos aliados en la costa valenciana, podremos entender mejor el sentir de la población en este año que estamos narrando.

Como positivo indicar que hacia finales de año se recibía la satisfactoria noticia de que el Gobierno incorporaba al Estado el Conservatorio de Música de Valencia gracias a las fructíferas gestiones realizadas por el director del centro, Ramón Martínez y que en la ciudad de de Valencia se inaugurada la nueva Estación del Norte. En la zona marítima se cambiaba el nombre de la calle que unía el antiguo mercado del Cabañal con la calle de la Reina. De llamarse calle del Mercado pasó a denominarse Amparo Guillém. En la rotulación de la calle actuó la banda del Patronato como se puede ver en la fotografía adjunta.