Las Fallas de 1912

« · José Borrero Pérez (1902-1918) · »
1931_1_ Fallas de Valencia

En las Fallas de 1912 se firmó contrato con
la comisión Juan de Austria y del Emperador. (Archivo: HV.)

Las Fallas dieron un poco de sosiego a los revueltos tiempos. El 25 de febrero la comisión de la falla Juan de Austria y del Emperador dio a conocer el nombre de los dos artistas falleros y de la banda contratada: la laureada banda del Patronato Musical de Pueblo Nuevo del Mar. Los actos firmados fueron "despertà" a las 5 de la mañana, pasacalle a las 11 y concierto a las cuatro de la tarde del día 18. Para el día de San José la comisión fallera confeccionó un estandarte que, subido a un coche a modo de carroza, fue paseado por la plaza del Collado y calles adyacentes acompañado por los sones de la banda de música, (Las Provincias, 25-02-1912).

Por fin, las fiestas de Semana Santa se pudieron celebrar con relativa tranquilidad al estar expresamente prohibido el tráfico rodado según acuerdo municipal. También se celebraron con renovada ilusión las fiestas a San Vicente Ferrer, a la Virgen de los Desamparados y las fiestas del Corpus. Éstas últimas con ciertas limitaciones presupuestarias y "técnicas", puesto que no se pudieron sacar las Rocas por rozar con los cables de los tranvías.

La forma de invertir el dinero del socio también ha sido y, aún hoy lo es, un constante tira y afloja entre los directivos o entre los directivos y los socios. Maneras diferentes de presupuestar un exiguo capital rivaliza los socios entre sí. El 10 de mayo de 1912, por ejemplo, la Sociedad admitió poder pagar sólo 80 pesetas mensuales al director cuando éste pedía 170. Vicente Ballester propuso que los socios y músicos aportasen el resto. Esta decisión aumentó el conflicto interno y provocó la dimisión de miembros de la junta directiva tras una larga y acalorada discusión. Cinco días más tarde hubo renovación de directivos con el nombramiento de los señores Calabuig, Genís, Ballester, Peleguer, Duburdie, Barceló, Hurtado, Alabau, Tomás, Andrés y Peris. Lo curioso del acta de este día es que no constan las firmas del presidente ni del secretario. Tampoco hay sello. El secretario reflejaba el contenido de la reunión en el libro de actas. Ajeno al cambio de denominación se dispuso a redactarlo con el encabezamiento de "En Pueblo Nuevo del Mar...".

La crisis parecía zanjada el 15 de mayo con la dimisión del presidente Company y el nombramiento de una nueva junta directiva presidida por Calabuig, pero veremos que no fue así.

Metidos en noticias tristes, el día 2 de julio, en el paso a nivel del camino de El Grao se registró un choque entre el tren y el tranvía produciéndose varios muertos entre los pasajeros de este último. Por aquel entonces los periódicos comenzaban a hablar de este problema que llegó, incluso, a plantearse en el Parlamento. El gobierno prometió interesarse por la solución, la cual fue que cuando el tren llegara a las inmediaciones del cruce se detuviera y lo atravesara a marcha reducida. Ya se sabe, a grandes males, grandes remedios. El mismo día, por la noche se celebraba Junta General ordinaria para tratar asuntos económicos.

De esta época cabe anotar una anécdota aparecida en la página 344 de la Obra Completa de Vicente Beguer Esteve. Cuenta esto: "Allá por los años en que la banda de música de El Grao de Valencia competía con las mejores de la provincia y siendo director de la misma el maestro Borrero, se inscribió para participar en el Certamen de la Feria de Julio en Valencia. A dicho certamen también concurría la Sociedad Musical Obrera de nuestra ciudad (Torrent), habiendo despertado esta confrontación mucha pasión y calor entre los músicos y aficionados de ambas agrupaciones. Una noche, vísperas del certamen y con el fin de conocer cómo preparaban la obra obligada, marcharon a El Grao varios músicos torrentinos a oír el ensayo de la banda rival. Llevaban un buen rato escuchando el ensayo de sus rivales (El Patronato) cuando una voz en tono amenazador dijo: "¡Ahí estan uns músics de Torrent que venen a deprendre com toquem!", lo que motivó que los torrentinos comenzaran a retirarse, primero con cierta discreción, luego apresuradamente, al observar el feo cariz que tomaban los acontecimientos, ya que se estaban formando corros de "graueros" que no presagiaban nada bueno. Para colmo, se oyó una voz que gritó: "¡A ells. Que no ixquen vius d'ací!". Nuestros paisanos emprendieron veloz carrera con dirección al Camino Viejo y a la huerta, no llegando al pueblo (Torrent) hasta bien entrada la mañana".

El libro de actas más antiguo que se conserva data de 1912.

El libro de actas más antiguo que se conserva data de 1912. (Archivo: AMP)

El 2 de julio de 1912 tomó posesión el nuevo presidente y la renovada junta directiva, formada por los señores: Felipe Gurrea Olmos, Rafael Carmelo Navarro, Calabuig, Genís, Vicente Ballester, Manuel Peleguer, Duburdie, Barceló, Hurtado, Antonio Alabau Senent, Vicente Tomás, José Andreu y Rafael Peris. El acta se redactó mes y medio después.

La primera medida adoptada fue convocar, a petición de los socios, Junta General Extraordinaria el 27 de agosto para tratar la expulsión de Felipe Gurrea Olmos como vicepresidente de la misma. Habían pedido la asamblea 16 socios. Entre éstos, dos presidentes: Roque Company y José María Ros. Los problemas internos deberían ser serios, puesto que no se convocó nueva Junta General hasta 1916. La petición de Junta General se anunció en El Mercantil Valenciano del día 25.

El 7 de septiembre se celebró un recital a las nueve y media de la noche como acto inaugural del curso de solfeo e instrumento. A dicho concierto estuvieron invitadas todas las sociedades instructivas y recreativas del distrito.

Una curiosidad más. El baile familiar del 21 de septiembre se tuvo que aplazar por las fuertes lluvias. El resto de veladas se desarrollaron sin novedad a destacar. Sí queremos hacer referencia a la gran inocentada del 28 de diciembre. Velada en que las bromas y los niños eran los verdaderos protagonistas de la fiesta.

De 1913 a 1916 no hay información en las actas. La Hemeroteca de Valencia permite una vez más llenar este vacío. El primer dato referente a 1913 ya lo encontramos en El Mercantil Valenciano en su edición del uno de enero de 1913. Para este día se anunciaban bailes familiares a las nueve y media de la noche, siendo imprescindible para acceder al salón de baile la presentación del pase correspondiente al mes último. Para el domingo día cinco se programó una Velada Valenciana en la que se cantaron "albaes" y se recitaron poesías. La velada terminaría con bailes y obsequios para las señoritas. Recomienda el rotativo valenciano "estar al corriente en el pago de la cuota".

El baile del 12 de enero perseguía otro fin: conseguir dinero para la adquisición de instrumental para los educandos.

Prácticamente todos los domingos del año había bailes. Lógicamente no los había durante el verano. El 2 de febrero se celebró la Fiesta de la Camelia haciéndose entrega de cinco premios a los asistentes e invitando a un aperitivo a las señoritas. El baile del día 26 fue en beneficio de un músico de la banda destinado al servicio militar. Los bailes celebrados en marzo fueron precedidos por unas veladas humorísticas... y así hasta diciembre tras el breve descanso estival como se ha indicado.