Certamen de Castellón de 1922

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Primera página del Heraldo de Castellón

Primera página del Heraldo de Castellón


En julio de 1922 se volvió al Certamen de Castellón lográndose un Primer premio en la Primera Sección y el premio especial al mejor director tras las interpretaciones de las obras Escenas Napolitanas y Rapsodia Manchega. Presidió el jurado Vicente Arregui, crítico musical.

El certamen de Castellón de 1922 se celebró los días 4 y 5 de julio a las cinco y media de la tarde. Asistieron como bandas invitadas la Música del Regimiento de Tetuán, la de la Beneficencia y la de Bomberos que desfilaron junto a las concursantes en señal de cortesía. (El Heraldo de Castellón, 5 y 6 -07-1922).

El día 4, las bandas inscritas en la Primera Sección ejecutaron las obras de libre elección y las de la Segunda Sección interpretaron la obra obligada. Previamente las bandas habían sido convocadas en la plaza de la Constitución desde donde se dirigieron a la plaza de toros tocando alegres pasodobles. A las cinco y media y, una vez constituido el jurado, las bandas se presentaron en el redondel. Las inscritas en Segunda Sección interpretaron la obra obligada Fiesta Gitana de Escobar. Las de Primera Sección ejecutaron la de libre elección en el siguiente orden: la Unión Musical Obrera de Torrent, formada por 53 plazas y bajo la dirección de José Mª Rius, eligió Los Girondinos y el pasodoble En Avant de Menzel para entrar al coso taurino. El Patronato Musical de Pueblo Nuevo del Mar compuesto por 60 músicos y dirigidos por Vicente Tomás Ridaura interpretó Escenas Napolitanas de Massenet, presentándose en la plaza de toros con el pasodoble Trompas del Bosque de Uralde. "La obra de libre elección fue desarrollada por los músicos de forma sutil y exquisita con toda clase de efectos y adornos instrumentales al mejor estilo francés. Sería mentir a nuestras impresiones -dice el articulista de El Heraldo- si no confesamos justamente que toda la banda de El Cabañal y su distinguido director consiguieron avalar el mérito y relieve que la obra encierra, con la perfecta y brillante interpretación que le dieron, que fue coronada con una clamorosa ovación de toda la concurrencia, verdadero veredicto popular. (El Heraldo de Castellón, 5 y 6 -07-1922).

Añade además el rotativo que la banda obtuvo el desfavorable primer puesto en el orden de interpretación de la obra obligada lo cual le restó tiempo para preparar mejor la pieza. No obstante, señala que, "ofrecieron una audición de la Rapsodia con todo el color y relieve, contrastes armónicos y melódicos con que la trazara el señor Vega. No quedó sin la debida entonación ninguno de los más mínimos detalles y contrastes de la afiligranada instrumentación". (El Heraldo de Castellón, 5 y 6 -07-1922).

Por último, intervino la Filarmónica de La Vall d'Uixó, compuesta por 56 plazas dirigidas por Joaquín Rambla que ofrecieron El Rey Lear, de Berlioz. Al finalizar la primera audición del concurso las bandas volvieron a la Casa Capitular.

El día 5 ejecutaron la obra obligada las bandas inscritas en la Primera Sección. La obra de libre elección correspondió esa tarde a las inscritas en la Segunda Sección. El graderío estaba repleto de una muchedumbre polícrona y caldeada por los resplandores solares. El jurado compuesto por Vicente Aguerri, Rafael Losada y José Vilaplana ocupaba su sitio preferente. Tras el desfile de las bandas sobrevino un clamoroso aplauso de la impaciente multitud. La obra obligada para esta sección fue Rapsodia Manchega de Vega. Compitieron para el premio: la Armónica de Buñol, compuesta por 45 músicos dirigidos por José María Morató, interpretaron su obra libre, Fantasía Española de Breton. La Esmeralda de Almassora, con 47 plazas, dirigida por Federico Agut interpretaron El Rey de Is, obra de Lalo. Finalmente la Artística Musical de La Vall d'Uixó, con 40 músicos dirigidos por Manuel García, ejecutaron Rapsodia Española, de Giner. "El paso de las bandas por las calles céntricas de la capital de la Plana era acogido con frenéticos aplausos llegando momentos en que las bandas habían de detenerse para complacer a los que, con delirio, les aplaudían". El orden de los premios fue éste: Primera Sección, Primer premio para el Patronato Musical de Pueblo Nuevo del Mar. El Segundo premio se concedió ex aequo a la Unión Musical Obrera de Torrent y a la Filarmónica de La Vall d'Uixó. (El Heraldo de Castellón, 5 y 6 -07-1922).

En Segunda Sección el orden de los premios fue el siguiente: Primer premio para la Esmeralda de Almassora, Segundo para la Artística Musical de la Vall d'Uixó y Tercero para la Armónica de Buñol. Como de costumbre una enorme multitud esperaba el fallo del jurado que al hacerse público originó las protestas habituales porque para cada uno la mejor interpretación la ofreció su banda. "¡Que lástima que los certámenes no puedan responder a su verdadera finalidad por el apasionamiento del vulgo!", apostilla el columnista. Por la noche, en el quiosco de la música -la pérgola del parque Ribalta- las bandas ganadoras ofrecieron el concierto que les otorga el hecho de haber alcanzado los primeros premios en las dos secciones. Terminada la verbena en el parque Ribalta la banda del Patronato Musical se trasladó al Casino Antiguo en cuyos jardines dio un selecto concierto ejecutando las obras escogidas de su repertorio. (El Heraldo de Castellón, 5 y 6 -07-1922).

Un acontecimiento desagradable fue la detención de dos seguidores entusiastas de la banda acusados de altercado público. Se trataba de los señores Sorolla y Fosati. Tras las diligencias oportunas fueron liberados previo pago de una multa de 75 pesetas. Algunos seguidores hinchas eran capaces de liarse a palos con cualquiera que les mencionara a la banda en términos poco estimables. Recordemos en este sentido a José Belenguer, contable de la Sociedad, llamado El Leal por su ferviente defensa de la banda.

El 8 de septiembre de 1922, José Alcaraz pidió una nueva modificación de los Reglamentos. Las reformas hacían posible que el director tuviese voz y voto en las asambleas. Otros artículos suprimían el cobro por adelantado para facilitar el alta de más socios. También se reglamentó la hora de cierre del local social estableciéndola a la una de la madrugada y se incluyeron una serie de normas para que los socios no molestasen durante los ensayos de la banda. La elaboración de estos estatutos se terminó en enero de 1923.