Certamen de Valencia de 1932

« · Vicente Tomás Ridaura (1919-1933) · »

Programa del certamen.

Programa del certamen.


El viernes 8 de julio por la noche en el cine Alhambra se celebró la velada que organizó la comisión falla de la plaza Mercado Nuevo de El Grao. Se proyectaron dos películas. Durante el intermedio la Rondalla del Patronato, bajo la dirección de Ramón Silvestre, interpretó La gracia de Dios, El Señor Joaquín, Una Noche en Calatayud, Nit d'Albaes y Pepita Greus. Ante la insistencia de los aplausos del público se interpretó A mi Rondalla, obra compuesta por el propio director y el Himno Regional. (Las Provincias, 08-07-1932).

En otro orden de cosas, afortunadamente se pudo llegar a la fecha del certamen de Valencia con tanta preparación que en el cuadro de premios de la Sección Especial consta en primer lugar el Patronato Musical de Pueblo Nuevo del Mar. El triunfo se había logrado: Primer premio en la Sección Especial.

El jurado, compuesto por Arturo Saco del Valle (profesor del Conservatorio de Música de Madrid), Emilio Acebedo (director de orquesta del Teatro Lírico de Madrid) y Leopoldo Querol (maestro-compositor), valoró "la afinación, la precisión rítmica, la casta de sonido, la proporción de sonoridad de los distintos registros, el colorido y el acierto en los aires o movimientos de la interpretación" de la obra obligada, Margarita la Tornera, fantasía de Chapí y de la obra de libre elección, 1812 Obertura Solemne de Tchaikovsky y otorgó el máximo galardón a la banda de música dirigida magistralmente por Vicente Tomás Ridaura.

En el Libro Oficial. 100 años del Certamen de E. López-Chavarri Andújar se reseña este certamen con estas palabras: "Pasó por el cielo de Valencia el famoso artefacto volador Zeppelin. Comenzó la Feria en un ambiente poco estimulante ya que julio había traído desastrosas tormentas que arrasaron los términos de Foios, Musseros, etc.; los festejos de la Alameda dieron comienzo el 20, y el 21 el certamen que resultó especialmente lucido por las bandas que se inscribieron. El cuadro de honor de premios fue éste: Sección Especial: premio de 5.000 pesetas al Patronato Musical de Pueblo Nuevo del Mar y accésit para la Unión Musical de Carcaixent y Centro Musical de Picassent. Sección Primera: premio de 4.000 pesetas a Santa Cecilia de Cullera y accésit para Socorros Mutuos de Alaquàs, Ateneo Musical de Cullera y Primitiva de Carcaixent. En la Sección segunda, premio de 3.000 pesetas para Unión de Pescadores del Puerto y accésit a la Armónica de Buñol y Centro Artístico de Moncada. También contó el verano Ferial con la Sinfónica y la Banda Republicana de Madrid".

El periódico las provincias dedica dos páginas al Patronato Musical con motivo de su participación en el Certamen.

El periódico las provincias dedica dos páginas al Patronato Musical con motivo de su participación en el Certamen. (Archivo: HV)


Comenta el autor de 100 años de Certamen que 1932 "resultó especialmente lucido". Muy especial, diríamos nosotros, pues se consiguió el máximo galardón de la máxima categoría: la Sección Especial. Del citado certamen se conserva el programa donde se hace mención a todas las bandas participantes, cuantía de los premios, obras a interpretar y bandas invitadas.

El Certamen empezó puntualmente, a las 3:30 de la tarde, con el pasacalle de rigor de las bandas participantes. Los músicos del Patronato vestían el uniforme de paño azul, el mismo que en 1931 y el mismo que vestirían en 1933 bajo la bandera del Ateneo Musical del Puerto. El estandarte era encarnado como certificó el nuevo presidente de la Sociedad, Sr. Vicente Ballester López. Se presentaron con Washington de JB Sousa e interpretaron 1812 Obertura Solemne.

La situación económica por la que se atravesaba era de bancarrota, pero el ánimo de los músicos era bueno. Compitieron con la Unión Musical de Llíria que interpretó Francesca de Rimini, de Tchaikovsky; el Centro Musical de Picassent eligió Los ideales, de Liszt y la Unión Musical de Carcaixent Stenka Razine, de Glazunov. Este día, tan importante para cualquier Sociedad musical que se precie, fue el 22 de julio de 1932 por la tarde.

Como bandas invitadas participaron la Guardia Republicana de Madrid, que para el público seguía llamándose Alabarderos, y la Municipal de Valencia, obviamente fuera de concurso.

En un artículo titulado Añoranzas de un fiscorno, Toni, un simpático filarmónico rural hace una semblanza de lo que fueron antaño los certámenes para relatar el que nos ocupa. Comienza hablando del pasacalle previo. La Nueva de Aldaia, dirigida por Alfredo Navarro interpretó Ya estamos aquí de Laporta; la Unión de Pescadores del Puerto, con 39 plazas dirigidas por José Borrero interpretó Flor de Hungría, de Poppy; la Armónica de Buñol, (40 plazas), que dirigía Manuel Carrascosa interpretó Marcha de nuit, de Poppy; Socorros Mutuos de Alaquàs, con 67 plazas, dirigida por Emilio Seguí ejecutó Marcha de nuit. La Artística de Buñol dirigida por Joaquín Pérez ejecutó National Emblem, de Gaby. La componían 63 músicos. El Ateneo Musical de Cullera, con 62 músicos dirigidos por Mariano Puig desfilaron con Paz en la tierra, de J.Lincon. La Sociedad Musical de Alboraia, con 79 plazas, desfiló con General Riquelme. La Unión Musical de Carcaixent, con 67 plazas y dirigida por Carlos Cosme, desfiló con la misma obra que el Patronato.

En la entrevista que hizo Antonio Pérez a José Albiñana Domingo publicada en el Boletín Informativo de la Sociedad de abril de 1961, el señor Albiñana añade unos detalles dignos de mencionar: "Recuerdo que en aquellos años gloriosos del Certamen Musical de Valencia, al obtener el Primer premio, con la consiguiente alegría, se hizo el trayecto desde el Ayuntamiento hasta el Puerto en un pasacalle y, a unos 500 metros antes del paso a nivel (hoy cruce avenida del Puerto con el bulevar Serrería), divisé allí mismo agrupado un enorme gentío que creí se trataba de algún accidente. Cual fue mi sorpresa al comprobar que la muchedumbre irrumpía en gritos y vítores y, al mismo tiempo, gran disparo de tracas y petardos como broche al gran triunfo obtenido".

Esta nota de prensa confirma las palabras de José Albiñana. "A las dos y media de la madrugada llegaron al paso a nivel de la línea de Barcelona la banda del Patronato Musical de Pueblo Nuevo del Mar, que consiguió el Primer premio en la Sección Especial y la Unión de Pescadores de El Cabañal a la que se adjudicó el Primer premio de la Segunda Sección. Un gentío enorme, que no bajaría de dos mil personas, esperaba, a pesar de lo intempestivo de la hora, la llegada de los músicos, a los que se hizo objeto de grandes ovaciones".

El Certamen tuvo su polémica. El Presidente de la Unión Musical de Carcaixent, Maximino Sabater, envió un escrito a la Comisión del Certamen afirmando que la Unión Musical de Llíria había infringido la base 6ª al llevar músicos profesionales de la Banda Municipal de Castellón no pertenecientes a la Unión Musical. Al escrito mecanografiado se adhirieron los presidentes de las sociedades: Centro Musical de Exploradores de Picassent y Patronato Musical de Pueblo Nuevo del Mar, adhesiones escritas de puño y letra de los presidentes.

Junto a esta protesta aparece una réplica del presidente de la Unión Musical de Llíria aduciendo que los cuatro músicos en entredicho habían renunciado a sus plazas en la Banda Municipal de Castellón y estaban inscritos en la de Llíria. El presidente de Llíria adjuntó unos justificantes del Ayuntamiento de Castellón fechados el día 20 de julio que corroboraban lo afirmado por el Sr. Escrich.

En otra nota el Presidente de la Unión Musical de Llíria afirma que las bandas de Carcaixent y Pueblo Nuevo del Mar incumplían el mismo artículo. La primera, según Escrich, contó con un "bajo" de Carcaixent que "... había sido nombrado recientemente cartero de dicha localidad ..." y "... con un 'trompa' de Algímia de Alfara", mientras que el Patronato contaba con Lucas Conejero, clarinete de una de las sociedades de profesores de música de Valencia.

A pesar de las quejas, la Comisión de Certamen estimó que la Unión Musical de Llíria había infringido la condición 6ª, declarándola por ello fuera de concurso. Con respecto a la protesta contra la banda de Carcaixent y el Patronato, la Comisión desestimó el oficio de Llíria por no poderse tomar como infracción los casos citados. En otras secciones también hubo sus más y sus menos, que quedaron reflejados en sendas denuncias y justificaciones por ambas partes.

No cabe duda que en el plano musical aquel fue un año importante para el Distrito Marítimo. El Patronato había conseguido llegar a lo más alto del podium y la Unión Musical de Pescadores obtenía el Primer premio de la Sección Segunda.

Ambos éxitos quedaron reflejados en el artículo de J. Sanchis Nadal. El titular del periódico destaca el acontecimiento con estas palabras: "Una jornada gloriosa para las barriadas marineras". Reproducimos íntegro el reportaje por su interés: "Los vecinos del Distrito Marítimo tuvieron un jubiloso despertar durante la madrugada del sábado. Los alegres sones de las músicas, los vivas, las voces todas que salían de las gargantas de los más entusiastas, enronquecidas a fuerza de propagar la grata nueva, hicieron salir de su letargo al pueblo y le comunicaron su alegría desbordante, estrepitosa, aquella alegría inmensa que traían desde la ciudad y que durante el trayecto hasta el puerto había ido creciendo, creciendo, hasta desbordarse al llegar los músicos, los artistas triunfadores a las primeras calles del barrio marinero".

La euforia del Primer premio de la Sección Especial, con sus 5.000 pesetas, propició la propuesta del presidente señor Ballester de realizar conciertos para recabar dinero. Hubo peticiones desesperadas de socios que querían conseguir las 50.000 pesetas que se debían a los acreedores para salvar la situación. Se efectuó una colecta en Astilleros, se recibieron donativos de la Pescadería del Puerto, del Centro Republicano El Porvenir, de la Sociedad Progreso del Pescador e incluso uno de Libertad Blasco.

Banquete homenaje a la banda en el restaurante Las Arenas.

Banquete homenaje a la banda en el restaurante Las Arenas. (Archivo: HV)


El Patronato Musical quiso testimoniar su agradecimiento con un concierto en la plaza del Rosario repleta de público que recibió con una emoción unánimea la laureada banda. El director, Vicente Tomás Ridaura, fue objeto de una acogida entusiasta a la que respondió visiblemente emocionado. El programa fue el siguiente: Las estrellas de mi bandera, marcha americana de Sousa; Una nit d'Albaes, poema sinfónico de Giner; Margarita la Tornera, fantasía de Chapí; Escenas Napolitanas, de Massenet; Pan y Toros, fantasía de Barbieri; 1812 (obertura solemne), de Tschaikowsky; Lo cant del valencià, de Sousa y el Himno Regional. (Las Provincias, 07-08-1932).

En este mismo mes de julio asumió la presidencia Vicente Ballester López. Durante una asamblea se informó que la anterior junta directiva había anunciado su dimisión porque un grupo de socios estaba organizando un homenaje a la banda por su éxito en el certamen sin su conocimiento. Ante este anuncio la asamblea recriminó la iniciativa pidiendo por unanimidad realizar un banquete homenaje a la banda y a su director en el restaurante de Pepe, hijo de la Marcelina, el día 7 de agosto al precio de diez pesetas el cubierto. Al banquete asistió el teniente alcalde del distrito del Puerto Juan Bautista Brau Sanoguera, el catedrático y diputado a Cortes José Ballester Gozalbo, los expresidentes Francisco Máñez y Eduardo Albors, el artista Vicente Mauri, el director de la Unión Musical de Valencia Baldomero Roig y el secretario de la Unión de Pescadores, Francisco Carbonell. La Rondalla se sumó al homenaje interpretando Lo Cant del Valencià. (Las Provincias, 09-08-1932).

Poco se pudo disfrutar del triunfo. El Patronato como sociedad flaqueaba. El éxito del certamen fue como una gota de esperanza en un mar de incertidumbre en el que, lógicamente, acabó diluyéndose.

Los problemas internos y externos afloraban por doquier. Algunos vecinos asistían por morbo a las asambleas, siendo invitados a abandonar el local por el presidente, señor Ballester. Éste siguió llevando el timón promoviendo conciertos por el barrio para potenciar la banda de música y como aliciente económico para los músicos.

El director, por su parte, pronosticaba que tras alcanzar el mayor éxito musical en el Certamen de la Feria de Julio vendría la apatía en el conjunto de los músicos pudiendo causar baja algún componente.

En resumen, los conciertos no resultaron tan rentables como se había supuesto. No hubo la suficiente respuesta por parte de los afiliados y simpatizantes. No se consiguió el dinero necesario. Los socios seguían faltando a las reuniones provocando su suspensión por falta de quórum. Los directivos eran remisos a asumir cargos de responsabilidad ante el temor de acarrear responsabilidades económicas o penales.

Es verdaderamente interesante el resumen de dos páginas de periódico que ofrece las Las Provincias el 18 de agosto de 1932. Lleva por título "Una visita al Patronato Musical de Pueblo Nuevo del Mar" y como subtítulos. Su Fundación - Una labor cultural digna de conocerse- Un verdadero plantel de Músicos que pasan a nutrir las más importantes bandas de España- Momentos críticos para esta sociedad modelo, a la que debe apoyarse a todo trance para evitar su desaparición. Lo Escribe Eduardo Estellés desde El Grao. Empieza el artículo recordando el éxito en el pasado certamen de Valencia y el recibimiento de los vecinos cuando desfilaban por las calles de El Grao. Apunta el año 1884 como fecha de formación y a las personas que lo hicieron posible, sigue con el local de ensayos, la primera división de la banda en sus inicios, los certámenes, la segunda división de la banda por el año 1925, el resurgimiento en 1927, a las reformas del local, etc. Tras la introducción se expone la entrevista al director de la Banda de Música, Vicente Tomás Ridaura. Éste habla del abandonos por parte de los músicos, de los premios conseguido en los certámenes, de los músicos profesionales que se han formado en el Patronato... Tras una pausa prosigue enumerando la colaboración desinteresada del Patronato Musical: tragedias en el mar, postular para enfermos, colaboración con la Cruz Roja, etc. Hace mención de finales de los años 20 cuando había 1.300 socios capaces de afrontar la construcción de un nuevo edificio, pero "nos falló el apoyo y el aliento de los que más obligados estaban a ello", dice. Indica que el instrumental es nuevo, que cuentan con un gran archivo valorado en 50:000 pesetas. Sigue el artículo informando de la Rondalla, dirigida por un músico, pero vinculada a la Sociedad y supervisada por el propio director. Termina con la relación de la junta directiva y con una reflexión: "Si los músicos se hubieran preocupado de hacer de la músicauan fuente de ingresos; si en vez de consagrarse exclusivamente al arte hubieran optado por tocar con miras de amenizar actos por el hecho de ganar honradamente unas pesetas, hoy la banda no necesitaría pasar por el doloroso trance que dejo expuesto".

El domingo 18 de septiembre los músicos de la Unión de Pescadores tocaban en el festival de la colonia municipal del Progreso Pescador. (Las Provincias, 20-09-1932).