Crisis económica

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Invitación del presidente a la nueva temporada de cine.

Invitación del presidente a la nueva temporada de cine.
(Archivo: AMP)


En septiembre, el presidente Francisco Máñez mandó un saluda a todos los socios invitándoles a participar de la temporada de cine, espectáculos y varietés con el fin de recaudar beneficios. Además instó a los socios a procurar hacer la mayor propaganda posible para conseguir que el teatro fuese el más concurrido del distrito. Todo en vano. El salón-café no daba los beneficios esperados. El cine, tampoco. Se tuvo que cerrar el teatro; el operador de cine denunció a la Sociedad por haberle rebajado el salario.

En octubre la junta directiva presentó la dimisión en pleno alegando no poder gestionar una nueva hipoteca, pidiendo encarecidamente al Sr. Albors que retomara la presidencia. Éste se negó y fue Vicente Gallart Montesinos quien asumió la presidencia el 14 del mismo mes por petición expresa del director de la banda y con el beneplácito de expresidentes como Company, Albors y Máñez. Máñez advirtió al nuevo presidente que los socios no cumplen el apoyo que ofrecen en el momento de la elección.

Vicente Gallart Montesinos era el alma viva del Montepío del Colectivo Portuario de Valencia que, en el mismo año 1930, había consolidado su presencia y estructura organizativa en el Puerto. No sabemos los motivos, pero consta que la junta directiva del Montepío dejó de reunirse en el Colegio de Agentes de Aduanas y trasladó su sede social al Patronato Musical. El Montepío abonaba cincuenta pesetas mensuales en calidad de alquiler de una dependencia dedicada a oficina y del salón para las asambleas generales.

En noviembre, la situación social en el distrito Marítimo era tensa por la huelga de la Unión Naval del Levante, empeorando en diciembre con las publicaciones del periódico El Pueblo que había denunciado la autorización, por parte del gobernador civil, del uso de armas a determinados obreros de los astilleros diciendo que esto era establecer una banda de pistoleros.

Por estos años, El Grao de Valencia se iba poblando de extranjeros atraídos por el clima y el vino, dejando el barco que los trajo y deambulando por las calles alegrando sus estómagos en las famosas tabernas de "Casa Cèntim" o "La Mina". Los trenes y los tranvías avanzaban pesadamente por el Camino de El Grao arrancando justas protestas por el infernal ruido que ocasionaban.

El Patronato organizaba veladas musicales, teatro, juegos y meriendas con motivo de Santa Cecilia. La programación de 1930 contó con las rondallas del Patronato y de Valencia y el homenaje a la actriz argentina Carmina Quiroga. Días más tarde la banda acompañaba la procesión de la Inmaculada. En el rostro de los músicos se atisbaba la preocupación por el devenir de su Sociedad.