Falta dinero para pagar las obras de El Musical

« · Vicente Tomás Ridaura (1919-1933) · »

Libro de Cuentas de El Musical. En él se detallan los ingresos y gastos ocasionados por la compra, construcción y equipamiento.

Libro de Cuentas de El Musical. En él se
detallan los ingresos y gastos ocasionados por la compra,
construcción y equipamiento. (Archivo: AMP)

El 30 de mayo la situación reflejada en las actas empieza a ser preocupante. Hubo cambios en la junta directiva cesando Eduardo Albors, Vicente Montañana, Juan Tomás, José Rodríguez, Manuel García Casasús, Juan Sinisterra, Luis Pechuán y José Montañana. En sus puestos fueron nombrados Miguel Sánchez, José Antonio Sanz, José María Sanchis Huerta y Esteban Comes. Además Gonzalo Badía, Alfredo Gosálvez Arlandis y Vicente Fos fueron designados para formar la Comisión de Teatro. Se hace referencia expresa a la provisionalidad en el cargo de presidente ostentado por el señor Francisco Máñez, el cual solicitó una votación asamblearia para su confirmación.

En esta reunión se informó de los socios a los que se debía dinero y de las empresas a las que no se les podía pagar. En el acta se desglosan los ingresos y los gastos. Como medida de control se tomó la iniciativa de potenciar la Comisión Revisora formada por Juan Teruel, Francisco Rocafull, Vicente Merenciano y Roque Company.

Esta Comisión empezó a tomar medidas restrictivas. Primero aprobó no pagar al director de la banda, ni a los acomodadores del teatro durante el verano. Los músicos no cobrarían y los premios se dedicarían para amortizar las deudas. En junio, se pensó en un espectáculo de variedades para recaudar dinero. Se contrató al popular Faust, a la bailarina Paquita Real y a la estrella de la canción Fina Karenne. (El Pueblo, 06-061930). El 5 de julio se estudió la manera de pedir otro préstamo al tiempo que se acordó construir una cabina de cine y contratar a un operador cinematográfico para aumentar los ingresos.

Iba pasando el año y no se conseguía otro préstamo hipotecario a pesar de las gestiones llevadas a cabo en Castellón. El propio director de la banda se vio envuelto en el torbellino de la crisis y fue nombrado mediador para conseguir una junta directiva capaz de frenar la racha negativa por la que atravesaba la Sociedad. Los socios alababan la valentía de los directivos por hacerse cargo ante una situación tan crítica.

Programa.

Programa.


Se sucedieron las asambleas de socios. Hasta nueve contabilizó 1930. Se debía dinero a muchas personas. Demasiados gastos en unos tiempos de latente malestar, de tensiones sociales y de imparable proceso de inflación.

A los gastos por las obras de El Musical había que añadir los ocasionados por la banda. Concretamente se debía 3.801 pesetas a la Casa Penadés, 365 pesetas al sastre Francisco Castelló por los uniformes y 884 pesetas a Mariano Puig por transcripción de obras. El periódico El Pueblo, (04-07-1930) anunciaba la convocatoria de junta general para tratar asuntos de gran trascendencia para la sociedad, por lo que se "encarece la asistencia de todos los señores asociado"s.

En el puerto hubo huelgas contribuyendo el Patronato con una cuestación en pro de los hijos de los huelguistas. Ante este detalle humanitario, Juan Antonio Tomás condonó la deuda que la Sociedad tenía contraída con él.

La comisión de las fiestas populares de San Antonio de las calles Libertad y Doctor Lluch contrató a la banda de música de Pescadores para los actos de los días 12, 13 y 14 de junio. Desde su fundación la banda de Pescadores rivalizaba en la contratación de actos festivos en el barrio. Por su parte, Las Arenas, dejaba de contratar bandas de música para sustituirlas por orquestinas, formación musical de moda en los años 30. Resumiendo: menos ingresos para el Patronato.