Medidas extraordinarias ante la crisis

« · Vicente Tomás Ridaura (1919-1933) · »

Pago de intereses por el préstamo concedido por el Sr. Amorós.

Pago de intereses por el préstamo concedido por el Sr. Amorós. (Archivo: AMP)


Bajo la presidencia de Vicente Gallart Montesinos se empezaron a tomar medidas extraordinarias ante la crisis. El 19 de diciembre de 1930, se decidió alquilar el local social con fines comerciales ante una situación económica que calificó como "desesperada". Antes se había hecho todo lo posible para no llegar a este extremo.

Había dos ofertas sobre la mesa. Una del empresario Almiñana que ofrecía 7.000 pesetas anuales los cinco primeros años y 10.000 el resto, dejando el teatro una vez al mes y durante los carnavales. Abonaría 500 pesetas anuales para los decorados del teatro, siempre que la Sociedad participase con la misma cantidad. Además se comprometía a respetar el contrato sobre los anuncios murales. La segunda oferta era de la empresa del Sr. Serra. Este empresario contrataría el teatro y el vestíbulo por 9.000 pesetas anuales durante los 5 primeros años y 12.000 los diez restantes. Pagaría toda la maquinaria del local quedando de su propiedad y cedería el salón de actos para carnaval. La Junta General acordó alquilar el local al empresario Jaime Serra Roig por las cantidades y condiciones indicadas.

Queda por reseñar un emotivo acto celebrado en El Musical el día 21 de diciembre. En presencia de autoridades y con la participación de la banda de música se homenajeó a la Vejez del Marítimo. Una vez más el salón resultó pequeño para acoger a los vecinos que con este cálido reconocimiento querían agradecer la laboriosidad de los trabajadores del mar que la edad les alejaba de sus puestos. Estuvieron presentes María Luisa del Valle por el Pósito Marítimo; Gregorio Fernández Ballester, como representante militar; José María Pinazo, representante eclesiástico y los señores Juan Bautista Pont y José Ferrer Martí, por la Sociedad Marina Auxiliante.

La cena de las uvas de 1930 sería una de las últimas fiestas celebradas en el local social. Conciertos y reuniones se pudieron realizar durante unos meses más. El Montepío de Dependientes de Agentes de Aduana y Consignatarios de Buques celebró junta general ordinaria en el teatro del Patronato. (Las Provincias, 21-01-1931).

La decisión de alquilar el local, en principio, parecía haber detenido el problema económico, pero los socios se había quedado sin casino y la banda de música, la rondalla y el grupo de declamación sin lugar donde ensayar.

La situación general en España no era tampoco halagüeña. Había caído Primo de Rivera. Los republicanos vieron el cielo abierto. En Valencia se producían graves acontecimientos en la calle. La ventaja de los republicanos era inalcanzable. En el Distrito del Puerto se consiguió el 83% de los votos. En España y, tras unas elecciones municipales, se instauraba el 14 de abril la II República, mientras el rey salía por el puerto de Cartagena camino de su exilio en París.

El pueblo acogió con desbordada alegría el cambio político. Los actos masivos fueron frecuentes pero sin incidentes a destacar. Sin embargo, en la noche del 12 de mayo, se produjeron los lamentables actos de incendios de iglesias, expolio de obras de arte religioso y destrozo de andas de la Semana Santa.

Del ambiente de euforia se pasaría a la lucha, de la lucha a la incertidumbre; de la incertidumbre, al desprestigio.

1931 será recordado por las interminables reuniones extraordinarias y cambios de presidencia en el Patronato. Motivos el desmantelamiento de servicios en el local social. Por ejemplo: El 23 de febrero, el juzgado embargó la máquina de cine a favor del acreedor Vicente Pla.

Desde el 30 de mayo de 1930 cuando es elegido el Sr. Mañez como presidente por no encontrarse en condiciones de aceptar la presidencia el Sr. Albors se habían sucedido una seria de asambleas, algunas de ellas propuesta por el director de la banda, para "encontrar una Junta Directiva estable". Aparentemente lo era ésta porque contó con el beneplácito de ex-presidentes tales como el Sr. Comapy, el Sr. Albors y el Sr. Mañez.

Decimos aparente, por que el 7 de marzo de 1931 hubo renovación de la junta directiva. La cesión del local social a una compañía de espectáculos fue causa de dimisión de varios miembros no satisfechos con las medidas adoptadas. Hubo que hacer elecciones por papeleta ante la negativa de los socios a tomar las riendas de una sociedad en quiebra. El resultado fue la negativa de los elegidos a aceptar la presidencia. Asumió la presidencia provisional Juan Tomás Juan; secretario, José Montañana Rodríguez y vicesecretario, Peregrín Cerveró. A esta junta directiva le correspondería enfrentarse al embargo efectuado por la Casa Torras y otros acreedores como se indica en el acta.

El día 24 de junio de 1931 ni el presidente ni el vicepresidente estuvieron presentes en la reunión en la que se dio cuenta de la renuncia de varios de los señores que fueron nombrados para formar directiva en la Junta General anterior, por lo que hubo nueva votación eligiéndose como presidente provisional a Lorenzo Dasí.

El 6 de agosto de 1931 el presidente expuso las vicisitudes por las que pasó para poder nombrar junta directiva por renuncia de muchos de los señores que fueron nombrados por la General. Comentó también que todos los que aceptaron el cargo lo hicieron a condición de no tener ninguna responsabilidad. Se renovó la Junta Directiva quedando la siguiente: presidente, Lorenzo Dasí; secretario, José Ferrer Puig; vocales: Miguel Baixauli, Vicente Selavert, Francisco Pellicer, Federico Sentamans, Manuel Martínez, Agustín Mingacho y José Soriano.

El 27 de octubre de 1931 no asisten a la reunión ni el presidente ni el vicepresidente por lo que asumió la responsabilidad el secretario, José Ferrer Puig acompañado por Peregrín Cerveró, Miguel Baixauli, Vicente Selavert, Francisco Pellicer, Federico Sentamans, Manuel Martínez, Agustín Mingacho y José Soriano.

El 22 de enero de 1932 no asistió ni el presidente ni el vicepresideente, presidiendo la sesión don José Soriano acompañado por el secretario, José Ferrer Puig; el contador, Joaquín Montesinos y los vocales: Antonio Alabau Senent, Ramón Barberá Boeda, Enrique Mañez Segarra, Agustín Mingacho y José Soriano.

El 22 de febrero un nuevo intento de salvar la Sociedad fue capitanizado por el nuevo presidente en funciones don Antonio Blanch Paredes, el cual comunicaba este día los nuevos ceses y sus sustitutos. En el acta sólo hay referencia a estos directivos: secretario, Jose Ferrer Puig y vocales: Antonio Valcárcer Benavente, Joaquín Montesinos Cuirana y Vicente Ballester López.

El 21 de abril la presidencia provisional la ostentaba Joaquin Montesinos y 29 de julio la asume Vicente Ballester López por dimisión en pleno de la junta directiva al no creerse con suficiente autoridad para seguir los destinos de la sociedad.

La realidad no fue exactamente así. La división del cese se debió al hecho de que unos socios habían tomado la iniciativa de homenajear a la banda por el éxito alcanzado en el certamen sin haberlo consultado con la directiva. La nueva directiva quedó constituida de la siguiente forma: presidente: Vicente Ballester López; vicepresidente, Antonio Alabau; secretario general, Antonio Espín; secretario, José Ferrer Puig; vicesecretario, Federico Sentamans; tesorero, Antonio Blanch Paredes; contador, Antonio Valcárcel, archivero, Manuel Martínez Cortés y vocales: Vicenta Salavert, enrique Máñez, Vicente Llopis, Miguel Baixauli, Manuel Martínez Ferrer y Miguel Orero.

Pocas noticias tenemos de las actuaciones de la banda en este año. En cambio, sabemos que la banda Unión de Pescadores contrató con la comisión fallera de la Plaza de Los Ángeles estrenando dos pasodobles en honor a la fallera mayor señorita María Comins.

Dolorosa de la Cofradía de Granaderos en la calle José Benlliure.

Dolorosa de la Cofradía de Granaderos en la calle José Benlliure.


La problemática social que atravesaba España no ayudaba a arreglar la situación. La prensa se hacía eco del intento, por parte de unos sectores de la población, de hacer fracasar los actos de la Semana Santa. La Junta Mayor lanzaba una proclama para contrarrestar dichas informaciones apelando al sentir de los habitantes del Marítimo instándoles a engalanar calles y balcones y participar activamente en los actos religiosos. Así se hizo, resultando brillantes las fiestas en las que participó la Real Hermandad de la Santa Faz de Alboraia.

Las fiestas de la Cruz de El Grao coincidieron con la llegada de los restos mortales del Cardenal Benlloch lo cual le dio más significado religioso al acontecimiento.

La reunión de junio la presidió el secretario, Peregrín Cerveró, por ausencia del presidente y del vicepresidente. El único punto del orden del día pretendía encontrar personas capaces de llevar adelante la Sociedad. Algunos de los directivos nombrados meses atrás causaron baja por no corresponder a las obligaciones contraídas siendo sustituidos por socios presentes en la reunión. Éstos fueron: Federico Sentamans, Manuel Martínez Cortés, Miguel Baixauli, Vicente Selavert y Francisco Pellicer.

Para mayor decepción de músicos y directivos, los vecinos de las calles la Libertad y Doctor Lluch contrataron a la banda de Pescadores para las fiestas a San Antón del 14 de junio. Para la Fiesta del Perfume, el 20 de julio, tampoco se contó con el Patronato.